Hola a tod@s!
Vengo a expresarme por aquí, porque realmente necesito opiniones externas y ya no sé qué hacer.
Como dice el título del post, mi marido está obsesionado con el trabajo. Él estuvo mucho tiempo trabajando de oficial de mantenimiento en un hotel, pero por la crisis del 2006 tuvieron que despedirlo, y quedarse solo con 2 operarios, de los 6 que eran.
Desde entonces, ha estado en muchos sitios trabajando. En la obra, de mantenimiento, de jardinero, de fontanero (que es su profesión).
He de decir a su favor que es un hombre muy trabajador, y muy responsable. Pero esas cualidades no las usa a su favor, lo que son unas cualidades muy bonitas por su parte, se convierte en su mayor enemigo.
En todos los trabajos que pisa, en todos hay problemas, no desconecta.
Llega a casa y es normal que me cuente cómo le ha ido el día, yo también lo hago, puesto que también trabajo.

Pero son todos noticias malas, insatisfacción, se cansa no físicamente si no; psicológicamente.
Si salimos a dar un paseo, me habla de la jefa, si vamos a cenar fuera me habla del compañero, si vamos a ver a la familia me habla de que la instalación del agua está mal, si nos vamos al parque con los niños que si no está pagado…(son solo ejemplos y por darle un toque de humor).
Lo alarmante es que no está agusto en ningún sitio donde esté, ni antes ni ahora en su actual trabajo.
Le he escuchado, le he aconsejado. Pero también le he dicho que porfavor desconecte, porque es muy frustrante escucharle todos los días, a todas horas que me hable de trabajo. Él incluso ha llegado a enfadarse, y a no hablar; y efectivamente si no hay tema de conversación del trabajo, no tiene o no parece aportar nada más.
Me he planteado buscar ayuda, para poder sobrellevar esto, he comprobado que la dinámica es la misma desde hace muchos años, y creo que él no va a tener la intención de cambiar eso. Quizá sí soy yo quien toma medidas lo llevaré mejor.
Él no era así, y no se porqué se ha vuelto tan «quejoso» y tan repetitivo con este asunto. Y es una pena de verdad, porque en ámbitos generales nos queremos y nos respetamos mucho, pero está obsesión es lo que eclipsa todo.
Un saludo para tod@s vosotr@s leeré con atención vuestras más sinceras opiniones.