Pensaba que para mi marido lo difícil sería afrontar la muerte de su madre tras verla deteriorada por un cáncer, sin embargo, ella eligió la eutanasia cuando le diagnosticaron que no había solución, y empezó a notarse en declive. Él ahora está depresivo, porque según él se suicidó. Yo no lo veo así de ninguna manera, creo que fue una persona muy generosa, que pensó en evitar a su familia el daño de verla sufrir día a día y ver cómo se deterioraba por segundos. Es verdad, que a él le ha faltado sentir que ella estaba muy mal y que realmente justificara su decisión, pero eso es precisamente lo que ella quería evitar, que la recordaran en un estado demacrado.

Su hermana lo lleva mejor, incluso sus nietos, porque pudieran despedirse de ella entre risas y abrazos, todos tenemos un bonito recuerdo de la despedida, excepto mi marido que nos tacha insensibles por aceptar su decisión. Lo peor es que no quiere ir al psicólogo porque dice que somos nosotros los que deberíamos ir por aceptar el suicidio de su madre sin remordimientos.