Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Mi marido no me deja ir de viaje con mi hermana porque se lo voy a pagar yo y cree que es una caradura.
Tengo vacaciones en el trabajo y me quiero ir de viaje, necesito desconectar del estrés y la rutina unos días, en la playa, y mi marido no tiene la posibilidad de venir. Le he planteado el viaje a mi hermana y ha aceptado, pero se lo tengo que pagar yo, porque no tiene unos ingresos ni trabajo estable, pero a mí no me importa, es mi familia y me apetece también compartir tiempo con ella y, además, así no me voy sola. Nosotros tenemos una cuenta conjunta, para gastos comunes y luego, cada uno, tiene la suya, con sus ahorrillos personales, cosa que mucha gente no entiende, ya que somos un matrimonio, pero esto es harina de otro costal y, sinceramente, me da igual.
El viaje lo costearía yo de mi cuenta individual. Mi hermana es más joven que yo, no es demasiado activa buscando trabajo, la verdad, y los que tiene, le duran muy poco, aún vive en la casa de mis padres y no tiene gastos fijos, por eso no se preocupa demasiado. Mi marido piensa que es una caradura, que no se merece el viaje, lo ve como un premio a su vagancia y, literalmente, me dijo que no me dejaba ir con ella porque, además, está seguro de que mi dinero no me va a alcanzar para pagarlo todo y que él se niega, rotundamente, a poner un euro para pagarle a mi hermana nada. Aclaro que él gana más que yo y, en alguna ocasión, hemos tirado de sus ahorrillos para pagar los extras que surgen, así que comprendo que pueda tener este temor. Visto el percal, le he prometido que me ceñiría a mi capital, pero luego hemos discutido porque no le veo sentido, somos una pareja y si me falta algo, él me tiene que ayudar. No le está pagando a mi hermana unas vacaciones, me está apoyando a mí, para que yo pueda tener las mías.
¿Acaso esto es pretencioso por mi parte? Ahora, si saco el viaje, voy a tener la bronca padre y, si voy, no voy a poder disfrutarlas pensando que estoy haciendo algo mal. Si no voy, pues me quedo podrida hasta las próximas vacaciones, dentro de 5 meses y al final es lo que haré, como siempre, para evitar un mal mayor.
