¡Hola! He tenido una discusión fuerte con mi marido y, aunque hemos hecho las paces, creo que sigue sin comprenderme. Os cuento a ver si va a ser verdad que estoy exagerando.
Hace unos días vinieron a comer a nuestra casa los padres y la hermana pequeña de mi marido. Ella tiene 23 años y es el ojito derecho de él, la quiere muchísimo.
El caso es que tenemos un bebé de dos meses, aún sin vacunar, y ella vino resfriada a casa. Estornudando, con mocos… Se lo hice notar, insinuando que igual no era lo mejor visitar a un bebé tan pequeño estando enferma. Me contestó de malas maneras un “tranquila, que no lo cogeré al brazo”, como si yo fuera una exagerada. Mi marido no le dijo nada, y como vienen de lejos y los ve poco, no me quedó otra que callarme y sufrir cada vez que la escuchaba estornudar.
A los pocos días, mi bebé despertó con mocos, ronquidos, y más llorón de lo normal. De camino a urgencias no pude evitar explotar y le dije a mi marido que su hermana debería haberlo pensado mejor antes de venir en su estado. Y él, lejos de darme la razón, me trató como una exagerada, negando que su hermana tuviera nada que ver con que nuestro hijo estuviera enfermo, diciendo que podría haber sido cualquier cosa, un golpe de aire, quién sabe.
Y es posible que no fuera ella la que lo contagiara, no lo niego, pero mi marido se puso totalmente de su parte, sin importarle hacerme sentir a mí como una loca. Parece ser que su hermana no ha hecho nada mal, y yo soy una exagerada que no debería hacer ese tipo de comentarios (el de que ella no debería haber venido así) sobre su familia.
¿Qué pensáis? Gracias por leerme.
