Lo que en un inicio fue hacerse una cuenta de Instagram para ver qué tal es, se ha convertido en un problema que me está matando por dentro.
Somos estudiantes y vivimos juntas, rondamos los 25 y cuando la conocí hace 7 años era una persona que desprendía luz, inquietud, ganas de experimentar y sobretodo de vivir, lo que me hizo caer perdidamente enamorada… ahora ya no queda nada de eso desde hace cerca de 3 años. Ahora es una persona totalmente distinta, amargada, pendiente de todos los demás y que puede pasar sin problemas días tumbada en la cama enganchada a Instagram hasta tal punto que ha engordado casi 30 kilos en el proceso por no moverse para casi nada. Ni siquiera me busca en la cama, si yo no doy el primer paso ni me toca.
Según ella son cosas interesantes, pero ya me diréis que tiene de interesante perder el tiempo viendo fotos ajenas, productos ridículos y devorando blogs (si, este es uno de ellos, a ver si se da por aludida).

Como comprenderéis, yo que soy una persona activa, creativa, que se cuida y pretendo siempre ser una mejor versión de mi misma me está destrozando ver cómo se echa a perder. Lo he hablado varias veces con ella y no hay manera, no se ya que hacer. No quiero tirar a la basura una relación tan buena como la que tenía, pero ya no se siquiera si esa relación va a volver en algún momento.