Como dice el título, mi novio es adicto a la pornografía, en recuperación pero lo es adicto con todo lo que eso conlleva. Vengo a contar mi situación y mi historia tanto porque sé que no soy la única y quiero que esto sirva para darnos ánimos y no sentirnos solas como porque sé que más de una estará en mi situación y no lo sepa o solo lo sospeche y quizás esto sirva para aclararse porque ahora estoy segura de que la gran mayoría de hombres, sobre todo los últimos milenian y los gen z, tienen un problema con la pornografía en menos o mayor medida
Empecé con él a principios del 2021, éramos colegas desde hacía un tiempo y ya nos gustabamos mucho cuando nos liamos. Los primeros meses el sexo con él no era satisfactorio, o no todo lo que debería ser, lo achaque a su timidez en ese ámbito y a su poca experiencia y como me gustaba tantísimo decidí echarle paciencia. Pero pasaban los meses y el sexo seguía igual, no avanzaba en nada. El mes de agosto lo pasamos conviviendo juntos y me di cuenta de que si no era yo la que iniciaba una relación no hacíamos nada, él es muy cariñoso y besos y abrazos había de sobra pero ya está.
Decidí hablar con él sobre eso, siempre he sido muy comunicativa en esta relación y nunca me he rayado de más siempre he hablado con él, me dijo que su estado de ánimo le estaba afectando (estaba bastante deprimido y perdido a nivel laboral) y que efectivamente pasaba vergüenza, estaba muy acomplejado con su cuerpo y apenas había estado tres o cuatro veces con la misma chica así que me dijo «nunca he hecho mucho más, no sé que se hace follando, no sé que más hay». Así que bueno, tenía la explicación que quería, pero el solo tener sexo cuando yo tenía la iniciativa me estaba afectando mucho al autoestima y me estaba rayando y un día no pude más, no lo hice bien pero me enfade y la dije que necesitaba acabar con la relación y él se abrió por fin, lloro y habló, habló mucho por primera vez y entre llantos me dijo lo acomplejado que estaba, que yo era muchísimo para él y me habló de su gran complejo: el tamaño de su pene (no habló de su adicción a la pornografía, no él mismo lo sabía). Pues por fin se había abierto y sabía que le pasaba, obvio entendía que con un complejo tan grande no podía disfrutar follando y que le podían quitar todas las ganas. Decidió ir a terapia y yo decidí tener paciencia con él, se lo merecía.
Parece que las relaciones mejoraban algo pero había algo que no estaba bien, había algo que me rayaba mucho: su bajo nivel de deseo. Me explico, nunca me miraba (él me decía que era mucho para él, que físicamente le daba mil vueltas y que él día que me lancé y follamos no se lo creía) pero no me miraba nunca, no se ponía cachondo nunca a menos que hubiera magreo. Y su excitación era lineal, no había nada que le pusiera más cachondo, me explico mejor, por ejemplo si follando cambia a una postura en la que él me viese más, o le miraba a los ojos o gemía más fuerte, me empezaba a masturbar,… Nada de eso hacía que le notará más excitado. Y mucho menos cosas fuera del polvo.

Por ejemplo un día me dijo que si le mandaba una foto desnuda o incluso un vídeo o algo más explicito que no le excitaba «a mi esas cosas es que no me hacen nada, no me gustan». Bueno pues pensé que él era diferente, que no estaría tan salido como otras personas con las que he estado, pero os podéis llegar a imaginar lo que eso afecta al autoestima. Llegados a este punto yo estaba fatal, mi autoestima se estaba destruyendo, pase de creerme una diosa a sacarme defectos por todos lados, a verme fea y a no gustarme mi cuerpo, cosa que no me pasaba desde hacía muchos años. Deje de disfrutar del sexo, lo poco que lo estaba haciendo, porque claro imaginaos la situación me empecé a cortar muchísimo, si nada le excitaba que más daba y encima me sentía ridícula si me salía de lo que era abrirme de piernas moverme algo, chuparsela y poco más. Hablé con él sobre esto, le dije que era raro lo que de su poco deseo y lo poco que se excitaba, me dijo que eso siempre le había preocupado y que hablando con sus amigos se rayaba porque él no sentía lo que ellos y se llegó a pensar que tenía problemas de testosterona. Y efectivamente pasaba algo y yo lo pensé y lo repense y le di mil vueltas hasta que lo saqué, fue a finales de ese año. Un día, por teléfono, le pregunté si él era capaz de masturbarse y eyacular sin usar la pornografía y me dijo que no. Pues ahí estaba el problema por fin!!!! Le comenté la gravedad, y el lo sabía pero no se había querido parar a pensarlo, habló con su terapeuta y yo con la mía y hay fue cuando escuchamos por primera vez las palabras ADICCIÓN A LA PORNOGRAFÍA. Pues no sé porque su psicólogo no le dio la importancia que tenía o quizás él se lo ablandó mucho que lo que le dijo fue que tenía que dejar de verla del todo y listo, si nada más de ayuda.
Pues paso un año, hasta este diciembre, que él me decía que la había dejado, que no la veía, le preguntaba mil veces y me decía que no, que no la veía y que ni siquiera tenía ganas de verla. Obviamente era mentira, no había dejado de verla, era imposible dejar de verla sin más teniendo una adicción, lo hizo porque no sabía la gravedad de la adicción, porque se pensaba que iba a poder dejarla cuando quisiera más adelante y ahora estaba más preocupado por su trabajo y por mi estado de ánimo, entre en depresión y a día de hoy sigo con ella. Pero eso me daba igual, me daba igual que viera porno si tenía intención de solucionarlo lo que me dolió fue la mentirá, me mentia a la cara cuando le preguntaba.
Desde abril que empecé a vivir con él, la veía a escondidas en el baño, se esperaba a que yo me durmiese, a que me fuera a hacer deporte, incluso la llegó a ver estando yo a su lado llorando con un ataque de tristeza. Creo que fui la persona más comprensiva del mundo diciendole que no pasaba nada si la veía, que no le creía que sabía que la veía pero que era compresible, le dije mil veces que no se debería de sentir mal por verla, que tenía una adicción, que no era un salido ni un marrano, que no debía sentir vergüenza, que me lo podía contar que jamás me iba a enfadar solo preocupar y pedir que lo solucionase. Pues aún con eso me mintió mil veces. Lo pillé porque un día, el 18 de diciembre, cuando se fue de viaje por trabajo le miré el historial (y no chicas, no hice mal para nada no os voy a dejar que me machaqueis por ahí) y lo vi. Me lo intento negar, me dijo que sólo había visto un vídeo y lo quito son masturbarse, que sólo había sido esa vez. Pero no, lo veía a diario y más de una vez, cuando me dormía cuando me iba cuando me despistaba… Ese día me tuvieron que hacer un lavado de estómago, toque fondo, no era capaz de perdonarlo y no tenía fuerzas de seguir luchando sin él (tengo depresió)
Cuando salí del hospital me pidió perdón, me explico porque lo había hecho, me pidió otra oportunidad y que iba a ver desde ya cambios. Que le iba a decir la verdad a su terapeuta, es otro diferente, que iba a trabajar en su adicción y me propuso ir a terapia de pareja. Acepté y le di otra oportunidad y aquí estamos lleva tres meses sin pornografía y le creo porque se le nota muchísimo, y no solo en el sexo, y cuando le han fallado las fuerzas y ha tenido ganas de usarla me ha pedido ayuda aunque pudiera ponerme triste o afectarme o incluso creer que me podría enfadar.
En todo este tiempo, desde que descubrimos que me pasaba y sobre todo en los tres meses de abstinencia y terapia, he hecho consciente de la gravedad del uso de la pornografía y que no solo afecta cuando ya hay una adicción, un uso frecuente o incluso moderado ya te jode la realidad y te afecta a tus relaciones sexuales y a tu vida. Es impresionante lo que hace el porno, tiene la realidad distorsionada (aumenta su complejo con el tamaño de su pene), le afecta al ánimo, a la ansiedad, necesita estímulos muchísimos más fuertes para excitarse y obtener placer, le ha afectado a la hora de relacionarse,…
Son solo tres meses de abstinencia y se le nota muchísimo, esta más centrado, es capaz de resolver mejor los problemas que se le presentan en el día a día, está en el mundo real, se siente mejor (ayer incluso me dijo que ya no se la ve tan pequeña)
Y ahora llega la parte que más me apetecía contar, aún con estos avances aún queda mucho, tiene el cerebro totalmente destrozado y esto es una adicción que no solo me afecta por como él está sino me afecta directamente, estoy totalmente destrozada, mi autoestima es inexistente, es imposible no creerse que no soy suficiente y no compararse una y otra vez con las actrices porno (encima el buscaba a actrices no videos o situaciones, sino que se sabe el nombre de un montón de actrices y las busca a ellas), me cuesta muchísimo no pensar que como follo no es suficiente, que lo hago mal, y que me gustaría hacerlo como lo hacen en los vídeos y hacer todo lo que ellas pueden hacer. Me ha gustado mi cuerpo muchísimo y lo he lucido y he disfrutado mucho, por ejemplo mi culo me encantaba y lo veía perfecto y ahora soy incapaz de mirarme lo y no verlo pequeño, aunque sepa que no lo es, porque casi siempre buscaba actrices con el culo grande o directamente «Big ass». Me odio. No disfruto del sexo, tanto por lo poco que me gusto como por su poca excitación. Es horrible que la persona con la que quieres disfrutar y de la que estás enamorada no disfruta contigo lo que debería y que siempre necesita más que los estímulos que tú le puedes ofrecer. Soy incapaz de aceptar que me ve menos atractiva de lo que soy porque tiene la realidad super distorsionada. Me he vuelto tímida y aburrida en el sexo y lo odio. Desde muy joven me he preocupado por disfrutar y explorar el sexo tanto sola como acompañada. Como siempre he dicho follar y masturbarme han sido unos de mis pasatiempos favoritos y llevo más de dos años sin disfrutar. Y aunque esto avance queda mucho y siempre va a ser adicto, la amenaza de recaer siempre va a estar ahí y a veces esto me parece una renuncia al buen sexo y a mi autoestima.
Aparte de que es agotador el haber perdido totalmente la confianza en él, me he vuelto hiper vigilante y aunque no quiera estoy siempre pendiente de su historial. Y mirar su historial duele muchísimo, ver el nombre de todas esas actices porno, mujeres que sean o no más atractivas que yo no puedo evitar pensar que le gustan más que yo. Y eso duele
Quiero darle una oportunidad a esta relación pero hay momentos de todo y estos últimos días estoy muy poco motivada y esperanzada.
Gracias por leerme