Estamos hablando de que lo hizo siendo un niño/adolescente y ahora es una persona adulta.
La gente puede cambiar, puede aprender de sus errores. Que hiciera eso no quiere decir que tuviera algo muy malo dentro. En esas edades influyen muchísimas cosas, el tipo de gente que había en el instituto, su relación con ellos, su ambiente en casa, sus vivencias como niño que no veía con la misma perspectiva que un adulto. A los niños hay que enseñarles a defenderse y algunos sienten lo de «o pisas o te pisan» porque nadie les ha enseñado a hacerlo de otra manera. No estamos hablando de un adulto que acosara a sus compañeros hace dos años, hablamos de un niño que hizo las cosas mal y que por suerte parece que ha aprendido de sus errores.
Trabajo con adolescentes problemáticos y he visto casos así con 13-14 años…y con 18-19 son otras personas totalmente diferentes, arrepentidos por el daño que han hecho y que no han vuelto a tener comportamientos de ese tipo.
¿Aquí todo el mundo ha sido un santo de niño y adolescente? Recuerdo que en mi barrio eras «guay» si robabas en alguna tienda. Muchos lo hicimos y a día de hoy nadie somos unos ladrones. Solo queríamos encajar. Igual que molaba fumarse un porro en el recreo y la mayoría de mis amigos del instituto y yo dejamos de fumar porros habitual o esporádicamente porque ya nos daba igual lo que pensaran de nosotros, pero con 14 años solo quieres ser como el resto. Hay excepciones pero la mayoría de adolescentes solo quieren encajar y hay quien no sabe cómo hacerlo y lo hace muy mal, como es el caso del bullying. No entienden el ser neutro, solo entienden el concepto de acosado y acosador…
Así que si ahora te ha demostrado que es una buena persona y que no queda nada de aquel adolescente que acosaba a los demás, dale la oportunidad.
Se que quien lo ha sufrido ha vivido cosas muy duras. Pero él no fue tu acosador, él no te hizo pasarlo mal y sin embargo sí que es quien ahora te hace feliz.
Todo el mundo tiene algo de lo que avergonzarse, porque somos humanos y cometemos errores…pero lo importante es saber aprender de ellos y corregirlos. Creo que en este caso sí que merece una oportunidad.