Tu padre no está obrando bien, está comportándose de manera infantil, claro que puede ser un trago duro para él, pero tendría que ir asumiendo la situación, y por el bien de su hija, ir y comportarse, si quiere, sin saludar a tu madre y a su pareja, pero apoyándote en un día muy especial para tí. Puedes, ya que se ve que tienes confianza con la pareja de tu madre, comentarle a él y a tu madre que tu padre está con estas, y si él decide entonces no ir para que sí vaya tu padre pues bien, pero no obligaría a la nueva pareja a no ir, es una decisión de tu padre el no hacerlo, y no tienes que someterte al chantaje. Hablaría con tu padre de forma calmada: » mira papá, entiendo que estés dolido y que no hayas podido aún asumir la nueva situación, pero a partir de ahora así están las cosas, yo no puedo prohibir a nadie ir, pero al mismo tiempo, me sabe muy muy mal que tú no vengas, pues en un momento tan especial para mí, me gustaría muchísimo tenerte a mi lado apoyándome, y me sabe mal que dentro de un tiempo, te arrepientas de no hacer vivido este día conmigo».
Por otro lado, pienso que todas las personas que hacen comentarios poniendo a la madre de vuelta y media como traidora, tendrían que madurar también un poquitín. Las relaciones largas, como la de la madre de la autora, a veces tienen un desgaste y pueden surgir sentimientos hacia otra persona y relaciones que hacen que rompas con tu primera relación, y no siempre es fácil hacerlo en el momento correcto, cuesta romper un vínculo de tantos años aunque ya esté finiquitado. La vida es así, y aunque sea doloroso hay que asumirlo como adulto, no demonizar a la persona, asumirlo y seguir adelante. Que parecéis de la Inquisición.