Sé que me vais a decir que la deje, pero supongo que necesitaba contarlo igualmente.
Llevo con mi chica dos años. Cuando nos conocimos las dos estábamos gorditas, pero poco después ella se metió en el mundo del fitness y ha adelgadazado mucho. A mi eso me da igual, si ella está feliz yo también, pero por el camino se ha ido obsesionando con el tema.
Controla todo lo que tome, las calorías que quema y se permite muy pocos caprichos. Se pesa cada mañana, y desde hace un tiempo me insiste para que lo haga yo también. Dice que es la única forma que tengo de tomar el control y al menos no seguir engordando. A mi es algo que no me gusta, ya que a veces veo un número con el que no estoy de acuerdo y me amarga el día, así que paso, pero ella se pone muy pesada y toma nota de los pesos de las dos en plan sargento.
Lo he intentado hablar con ella pero dice que lo hace por mi bien y que si yo fuera consciente lo agradecería. Cuando la conocí no era así, no tenía esta obsesión, y me da miedo que al final me vaya a amargar por su culpa.