hola a todxs, escribo con una angustia tremenda por una situación ridícula, pero que a mi me duele más de lo que debería, esa es la razón por la que os escribo. No sé si el problema soy yo… pero ya de entrada no me considero alguien superficial ni nada por el estilo, eso de antemano. Os cuento:
La situación es que hace una semana fue mi cumple, ya he dado 25 vueltas al sol. Mi novio, con el que llevo 7 años y 4 conviviendo, me ha regalado un vale para lavar el coche (carrocería, tapizados y aspirado). Se pasó los días previos al cumple haciéndome dudar del regalo y poniéndome de los nervios porqué sabía la ilusión que me hacía (fiesta sorpresa, viaje, escapada de fin de semana, cena en algún lugar bonito, etc; acabando por decir «es muy importante este cumpleaños, quizás mejor te lo deje elegir a ti», lo que hizo tener expectativas demasiado altas que quedaron rotas cuando vi el regalo). Yo le dije claramente que lo que más me apetecía era una cena bonita o un fin de semana fuera.
Me dijo de celebrar una comida en casa con nuestras familias como cada año por mi cumple, pero este año no me apeteció. He hecho esto los últimos tres años y he juntado a toda la familia en casa como en Navidad, pero el año pasado decidí que ya bastaba porqué no lo disfrutaba. La comida precocinada para todos la he pagado yo cada vez (mi novio tampoco se ha ofrecido a pagar una parte, y tampoco nunca se lo he pedido porqué he propuesto yo hacerlo y a él le ha parecido buena idea) y cada vez me he pasado el día corriendo de arriba a abajo desde las 9 de la mañana para preparar el piso hasta que se van los invitados por ahí las 6 de la tarde. Me pareció que, siendo mi cumpleaños, debería haber descansado un poco y disfrutar yo del día, almenos por una vez. Por eso, este año ya avisé que no me apetecía tener trabajo con invitados en casa siendo yo quién debería disfrutar de su día (creo que tengo derecho a decirlo).
Por todo esto y mis altas expectativas, cuando vi lo que era el regalo de mi pareja, fingí que me gustaba y la cagué hasta el fondo, lo sé, y me fustigo por ello. Sé perfectamente que debí decirle que no me gustaba nada y lo que hubiera preferido en su lugar…
Pero es que a raíz de esto, me he ido dando cuenta de que, él siendo mayor y teniendo más vida vivida (tiene 30), sabiendo lo que yo quiero y lo que me gusta, mis planes de futuro y todo, es inexplicable que me haya regalado algo que él necesita (él tiene su coche más asqueroso que el mío y no entiendo por qué razón me ha regalado esto a mí). No celebramos navidades con regalos porqué no habiendo niños en la familia no hace falta, no celebramos los santos con regalos por ser atea yo y él considerar que es más algo extra, nada. Solamente los cumpleaños, por eso, cuando viene alguno, el suyo sobretodo, intento currármelo y que sea inolvidable, sobretodo, que sea algo que le guste a él por encima de todo, porqué es para él. Y me gasto dinero, quizás más del que debería…
Luego, ¿por qué razón me llegó a insinuar incluso una fiesta sorpresa o un fin de semana romántico?
Y me están entrando dudas: no entiendo porqué me ha mareado con tantas cosas si al final me ha comprado esto. No entiendo porqué me siento culpable por haberle dicho «gracias» y no haberle preguntado si era una broma.
Me da pena pensar que, con esto tan ridículo, me he dado cuenta de que quizás he estado años dando demasiado a alguien que no me valora lo suficiente. Si esto es un hecho, ¿porqué me siento tan mal?