Me pasa como a Marina. Cuando empecé con mi novio, lo único que hacía en su casa era quitar el lavaplatos (de Pascuas a Ramos), tirar la basura a veces y bajar a los perros de vez en cuando. El nivel era que cogía las botellas de agua de la nevera y mi suegra iba a su habitación a recogerlas y volverlas a llenar, muy cómodo todo. Le dije exactamente lo mismo, que yo era su novia y ni su madre ni su chacha, que tenía que poner de su parte.
A día de hoy es cierto que hay cosas que no hace (por ejemplo, la cocina la llevo al día yo, aunque con su ayuda) pero el chico hace su colada, limpia el baño, el polvo (que yo no lo hago por alergia), barre, friega, etc. Nos apañamos muy bien y no tenemos muchos conflictos por tareas.
Cuando estamos en casa de mis suegros (con los que me llevo fenomenal) y el dice que ha hecho paella o cualquier cosa, mi suegra flipa, y para mí es lo más normal del mundo. Es que yo tengo un hermano igual de autónomo que yo, que vive solo sin pareja y no tiene a mi madre detrás porque así nos ha educado, y así debería ser en mi opinión. De hecho, yo a mi hija quiero inculcarle eso precisamente, que no se deje «mangonear» por nadie, que busque su independencia económica para no depende ni trabajar para nadie.