Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Cuando decidí montar mi tienda mi tía me dio 4.000 euros. Me dijo: es tu regalo para empezar. Lo acepté con gratitud infinita y lo invertí todo.
Ahora un año después me ha dicho que necesita que le devuelva el dinero. Que en realidad no era un regalo, que lo dijo así de boca pero que era un préstamo. Y yo no tengo con qué devolverlo ahora mismo. Literalmente estoy en números rojos porque el negocio empieza a arrancar pero aún tengo todo gastos.
Me siento entre la espada y la pared. Si le digo que no puedo, va a enfadarse. Pero si le digo que sí, tendría que cerrar.
¿Vosotras qué haríais? ¿Es justo que me lo pida ahora?
