Llevo casada 28 años, tengo dos hijos con mi marido. El mayor se fue de casa hace un par de años para ir a una universidad en otra comunidad y allí se ha quedado porque ha encontrado trabajo y ahora el más pequeño se va a estudiar al extranjero y yo quiero disfrutar de que ya no tengo que estar pendiente de hacer cenas como una loca para tres seres hambrientos.
Yo casi nunca ceno y, si lo hago, me como un yogur o fruta o cualquier cosa sencilla.
Le he dicho a mi marido que me planto. Seguiré haciendo comida al mediodía para los dos, pero la cena ya es cosa suya, si quiere comer, que se cocine algo él porque yo llevo casi treinta años haciéndolo y hasta aquí hemos llegado.
Se ha cabreado y apenas me dirige la palabra, supongo que con la intención de que recule y ceda. Ayer se plantó en casa con comida basura para él y para el niño que se va pasado mañana. Me sentó fatal porque ni siquiera me preguntó si yo quería, me ignoró como si yo no existiera.
Hoy ha hecho planes para ir a cenar a un restaurante con un amigo…. ¿Cuánto tiempo piensa estar así? Me saca de mis casillas pero es que no quiero ceder, necesito disfrutar de una tarde tranquila sin tener que levantarme para cocinar la cena de él que yo ni siquiera pruebo.
¿Me estoy pasando? Igual es un cambio muy drástico sin ir avisando poco a poco.
