Hay que ver lo insensatos que fueron mi hermana y su pareja y lo ingenuos que fueron mis padres cuando los primeros le pidieron que avalaran la hipoteca y los segundos firmaron sin cuestionar.
Ahora resulta que la pareja de mi hermana se ha largado y le ha dejado con el marrón de pagar la hipoteca, cosa que no puede porque su sueldo no alcanza para eso. Por lo visto llevaba seis meses sin pagar y ahora nos enteramos porque el banco ha reclamado a mis padres.
Los pobres están con un ataque de ansiedad inmenso. Cuando avalaron ambos trabajaban, pero ahora ya son jubilados.
Les he dicho que yo miraré de ayudar como pueda, pero para eso necesito ir al banco con ellos y que me expliquen bien la situación y las opciones que hay, porque como a mis padres le embarguen la pensión o le quiten su casa, mi hermana va a tener que correr como Usain Bolt para que no la pille. Nunca debió pedirles eso, porque ahora el otro se ha alargado porque él no tiene nada que perder, ya que los que pringaron fueron mis padres, no los suyos.
