Buenas, lectoras!
Me vuelvo a encontrar en una situación delicada. El caso es que soy hija única, y esto ha hecho que mis padres sean demasiado protectores conmigo.
Tuve una relación de dos años y medio en la que mi ex estuvo bastante involucrado con mi familia, lo que ha hecho que no quieran que ninguna pareja mía más vuelva a hacer, porque consideran que sería «aprovecharse de su amabilidad» otra vez.
Mi madre nunca ha tolerado a los chicos con los que he estado, siempre los ha sacado pegas y esto me ha generado un malestar constante ya que siempre me daban a elegir entre él y ellos.
Actualmente me encuentro en la que ha sido la mejor relación que he tenido. Viene a verme, pasa tiempo conmigo, es detallista, cosas que deberían de ser normales, pero que no estamos acostumbradas. El caso es que él me ha propuesto un futuro juntos y nuestros ideales de vida coinciden un montón, por lo que estoy encantada.
¿El problema? Mis padres.
Cuando acabé mi anterior relación, me dijeron que no querían volver a llevarse hasta el punto de que fuera un hijo más con su próximo yerno, y eso he hecho, mantener distancias entre ambos.
Ellos tienden a ridiculizarme constantemente, acapararme, llamarme todo el tiempo, infravalorar lo que hago ya que «no puedo confiarme porque haré las cosas mal».

El caso es que dicen que mi actual pareja es muy borde, porque apenas tratan, y ya me están hablando mal de él diciéndome que merezco algo mejor. Él ha visto todos estos actos de maltrato psicológico por parte de mis padres, y llegaría a ser sospechoso si solo lo viera él, pero mi mejor amiga también es testigo.
Me he negado rotundamente a que tengan una relación estrecha por los antecedentes, porque iba a ser un machaque y mis padres «no querían confianza» y ahora que la tienen dicen que es un borde y merezco algo mejor.
Tienen muchos comportamientos de padres tóxicos (chantajes, ley del hielo cuando se enfadan…) y así se lo aplican a toda la familia, por lo que no creo que el problema resida en mi pareja.
No sé cómo sobrellevar todo esto sin hacerlo mal… no quiero que me coman la cabeza, ni que me influyan en lo que tengo, porque ahora estoy más feliz que nunca con este chico.