No puedo parar de llorar de recordar la cara de mi padre con lágrimas explicándome que se han arruinado por culpa de una estafa en Internet. Todo empezó con el e-mail que se bloqueó, clicaron sobre un supuesto link para desbloquearlo. Con eso consiguieron el acceso a todo y les han robado los ahorros de toda una vida.
Siento tanta indignación y sufrimiento, que no sé ni cómo consolarles. Se sienten estúpidos porque saben bien que hay un montón de estafas, pero esto no lo parecía. Yo me siento impotente de ver que se aprovechen así de la gente.
Ahora solamente nos queda cruzar los dedos, y que el abogado que hemos contratado consiga que el banco se haga responsable de haber permitido salir ese dinero, yo lo veo difícil, pero él tiene esperanzas. Espero de verdad que sea así y mis padres recuperen el dinero aunque después de esto no sé dónde van a querer guardarlo si lo recuperan porque ya no creen en nada ni en nadie.
