Vengo calentita de verdad que sí, vivo debajo de unos vándalos que me tienen hasta la coronilla.
Son cinco (?) chavales universitarios que se pasan el día de jarana ahí arriba, yo tengo marido y dos hijos, teletrabajamos y estamos cansados de no poder dormir por la noche. Ahora bien, por las mañanas tenemos una PAZ que ni en una Iglesia, es que ni medio ruido se les oye.
A parte de los tablaos flamencos de madrugada, de la Bad Gyal al 200% de volumen a las 22h de la noche y las llamadas que tenemos que hacer a la policía entre semana para poder dormir aunque sea cuatro horas decentes… ME LLENAN EL BALCÓN DE COLILLAS TODOS LOS PUTOS DÍAS.

De verdad que creo que lo hacen a cosa hecha, porque es IMPOSIBLE que me caigan todas a mí al azar.
Tengo un balconcito que cuido muchísimo porque están ahí todas mis plantas, cuando me despierto siempre lo tengo lleno de cenizas y de colillas, ya he subido, les he tocado el timbre, les he dejado una nota y nada, que no.
Con la policía ya hemos hablado y no se puede hacer nada porque tampoco están haciendo ‘nada’.
Me empiezo a plantear ponerme a su nivel y empezar a dar por culo yo también, mi marido dice que no podemos darle ese ejemplo a los niños, pero a mí ya me suda la tota, gilipollas tampoco podemos ser.
¿Alguna idea?