He tenido un par de relaciones serias antes que esta, el resto eran más lo típico de rolletes de adolescente pero bueno, el caso, a pesar de haber querido a mis exs muchísimo y haber tenido relaciones totalmente serias, jamás pensé en un futuro con ninguna de esas personas. No me imaginé formando una familia, ni siquiera llegué a pensar en convivir en algún momento ni nada por el estilo. Permitía que se quedasen en mi piso constantemente porque vivía sola pero no que se mudaran conmigo, me encantaba mi independencia. Aún así, esa mini convivencia con ellos cuando se quedaban en mi casa no era del todo satisfactoria. Si pensaba en mi futuro me imaginaba consiguiendo el trabajo de mis sueños, una vivienda preciosa y conociendo todos los sitios que quiero visitar, sola.
Hasta que llegó este chico. Cuando empezamos, me hablaba de hijos, de vivir juntos y todo eso, en mitad de toda la fase del enamoramiento y yo me reía y decía que no quería eso, que jamás lo había pensado. Han pasado 3 años y estos últimos meses, más o menos, no paro de pensar en hacer vida con él. Me gusta mucho la idea de formar una familia con él, aunque tenga que pasar en varios años… pero lo que sí tengo clarísimo que me apetece hacer ya es mudarnos juntos. Llevo tantos meses sintiéndome así que ya me siento bastante frustrada y no lo entiendo porque jamás me ha pasado.
Estamos acostumbrados a convivir dos semanas al mes y va todo bien. Cuando no puedo quedarme a dormir con él, me suelo volver tardísimo a mi casa porque de verdad se nos olvida que no vivimos juntos, hacemos nuestro día y cuando llega el momento, cuesta salir de su casa. Pasamos los ratos muertos juntos pero también somos capaces de mantener nuestra independencia y estar cada uno haciendo su día, solo compartiendo el mismo espacio y es agradable. Sin embargo, lo que más añoro sin duda alguna es simplemente volver a casa y que esté esperándome o viceversa. Es mi parte favorita de los días en los que convivimos. Volver de estar con mis amigas o que él vuelva de trabajar o del pádel y contarnos nuestro día. Es mi mejor amigo y la única persona que ha hecho que a alguien tan independiente y tan recelosa de su espacio, le apetezca convivir y me parece súper bonito.
Sin embargo, no todo es de color de rosa. Las cosas no están mal entre nosotros pero tampoco están bien de forma absoluta. Cortamos una vez y todavía no he recuperado la confianza al 100%. Sé que lo quiero muchísimo, más de lo que he llegado a querer a nadie y, a pesar de lo que siento, lo que me apetece y que las cosas estén bien en general, no estoy ahora mismo segura de que sea el hombre con el que voy a pasar el resto de mi vida.
Entonces no sé qué hacer, deberíamos intentar alquilar algo juntos o sería un gran error????? Sé que él se siente bastante como yo. No sería inmediato, deberías ahorrar unos meses más pero tampoco es cuestión de dejarlo muchísimo tiempo. Por un lado, pienso que no pasa nada, que es solo alquilar algo y dar un paso más y que si nos va mal, cada uno a su casa y a seguir con nuestras vidas. Por otro lado, me da miedo que sea perder el tiempo o un error garrafal que no estoy valorando por mi inexperiencia.
Cuál es vuestra opinión?? Muchas gracias por leerme
