No he escrito nunca aquí, pero al leer tu situación no podía quedarme callada.
Yo he sido lo que denomino la excepción a la regla. He tenido una relación completamente tóxica y que me hizo (nos hizo a los dos) muchísimo daño, y en estos momentos me encuentro en una relación totalmente sana con esa misma persona.
Mi caso fue el de unos mejores amigos, en donde él me dice que empieza a tener curiosidad y ganas de conocerme como pareja y no solo como amiga. Ahí, comenzaron tres años de idas y venidas, de una ‘relación’ en secreto en la que ninguno de los dos hizo las cosas bien, donde él hacía lo posible por no tener un compromiso, y donde yo era una persona dependiente y celosa, y sobre todo tóxica conmigo misma, volviendo cada fin de semana a repetir la historia de follar y después tener broncas y lloros y demás.
Esto duró tres años, muchos ataques de ansiedad, muchos de mis amigos me dieron de lado debido a que yo solo hablaba de él, de lo mal que iba todo, y de lo mal que estaba yo. Hasta que un día, ambos dijimos basta. Nos alejamos, nos bloqueamos de todas las redes sociales, dejamos de vernos pese a tener el mismo grupo de amigos, y pude respirar. Así, unos meses hasta que nos vimos. Al poco tiempo, volvimos a caer. Pero, nos sinceramos. Hablamos de lo que fue mal, nos pedimos perdón, decidimos ir trabajando cada cosa que hacíamos mal para evitarnos hacernos sufrir. Y durante un tiempo lo mantuvimos en secreto, por su parte nadie lo sabía, pero por mi parte todos mis amigos le odiaban y la sola idea de yo volver a verlo les bastaba para decirme ‘vas a volver a caer y te va a hacer daño’.
Ahora, dos años después, tenemos nuestras broncas como cualquier pareja, pero nunca hemos sido tan felices ni nos hemos compenetrado tan bien.
Yo si alguien me comenta esta historia así, le diría que escapase, que no merece la pena sufrir así y pasarse el tiempo llorando cuando se debería ser feliz. Sé que soy una excepción, y que yo he tenido suerte además de mucho trabajo de ambos para que saliese bien.
Si tú en realidad notas el cambio, y todo va para mejor, sigue adelante. Solo tú puedes notar todo eso, tu familia y amigos no. Pero, al mínimo paso hacia atrás, vete. La vida es demasiado bonita como para pasarla en una relación tóxica y con lágrimas todo el día.
Mucha mucha suerte, de verdad, y te mando un abrazo enorme, que en estas situaciones sé que suele hacer falta.