Hola gordibuenas del foro! Venia a compartir con vosotras una cosa que me viene rondando la cabeza desde hace tiempo. Yo nunca me he caracterizado por una autoestima enorme, a diferencia de mi culo que si lo ha sido. De hecho, el verano pasado fue el primero que me compre unos malditos shorts. Y los llevé tan contenta. Eso si, tardé 24 años. Después de mucho ejercicio y poca fuerza de voluntad con la comida me he estancado en unos 85-86 kilos. Según la tabla del medico me sobran unos 20 más. Pero el caso es que mi culazo y yo entramos en una 44 porque he cambiado mi bailonga grasa corporal por músculo. ¡Qué genial! Diréis todas. Pues eso me digo yo. Me miro al espejo y me digo: joder, que tia más buena. Y me lo dicen mis amigas. Pero entonces… entonces llega un día en el que te ves los muslos ahí, rozándose el uno al otro porque se quieren mucho y piensas: pero que puñetas… dejadme llevar el short tranquila. Y entonces, en ese momento… da igual las veces que yo me diga (porque lo es) que estoy genial y buenísima, que entonces mi antigua yo aparece y me susurra al oído: «ves, por esto no llevamos shorts, pero claro… quieres ir de guapa por la vida»
Luego se me pasa y me como el mundo (para seguir alimentando mi ego y mi culo). Así que quiero utilizar el foro para desahogarme por lo tonta que me siento ahora cuando mi antigua yo vuelve pero también para decirle a todas las chicas que estén como yo y que no se atrevan a ir en bikini a la playa o que no quieran ir a piscinas publicas, que se dejen de tonterías y que al que no le guste que no mire, que ellas son geniales como son y no le hace falta el permiso de nadie para ponerse lo que le de la real gana. Yo he llegado a tener temporadas de ir a la playa y no quitarme el vestido. Ni bañarme. Y cuando mis amigas me decían que me metiese les decía que no me apetecía. Me apetecía, pero no quería mover mi cuerpo de cachalote hasta la orilla. Hoy, no me siento en la toalla ni para comer. El verano es corto, el sol favorece y gilipollas hay en todas partes, pero que no este en nuestra cabeza.
Y.. no sé ni si he dicho algo con sentido. ¡Feliz verano gordibuenas!