¿Por qué me pasa esto a mí?
Os cuento esto con verdadera tristeza y con mucha sensación de estar perdida en la vida.
En el fin de año de 2017 me dejó mi novio con el que llevaba 9 años.
Yo quería ya salir de la casa de mis padres pero no podía mantenerme económicamente y él al final accedió a alquilar un piso juntos. Lo encontré y estuvo 20 días viviendo el cual estuvimos follando como locos. Decidió dejarme por muchas razones pero al final todas tenían nombre de mujer.
Él se hizo el Ghosting más grande de la historia. -Ha pasado un año y no le he vuelto a ver.
Yo no tenía para pagar el piso pero tampoco me iba a volver a casa de mis padres, hablé con mi jefe y me puse a hacer más horas y así llegar a pagar el alquiler y restantes gastos. Me apunté a más clases del gimnasio e intenté salir más con mis amigos. De ahí surgió el rompecorazones 2.
Surgió todo sin pensar. Él llevaba mucho tiempo (casi un año o así) sin estar con nadie y yo salía de la quemada anterior. Los dos no queríamos nada más, yo le dije que ya salía de haber sufrido mucho y que no me podría volver a romper otra vez, que ya me estaba siendo muy duro, él tampoco quería tener pareja ni nada, así que perfecto. Así pues al principio era sexo, después nos veíamos más y nos quedábamos las noches en casa del otro, hasta 5 días por semana. Nuestros amigos no sabían nada y yo tampoco de cómo estaba en una relación sin tenerla, pero siempre ansiábamos tener algo más, y estár más juntos.
6 meses así estuvimos de esta vida de pasión frenética y amor escondido con viaje con amigos incluido. En general, intentábamos mantener mucha distancia los días que no nos veíamos y durante las mañanas para no mostrar todo lo que nos estaba pasando por dentro y todo lo que nos hacíamos por las noches.
Yo ya no quería sólo eso con él y la actitud y todos sus gestos conmigo tampoco lo eran. Esto se nos había ido de las manos y yo estaba encantada de sentirme tan feliz de nuevo, casi que como nunca o quizás en muchos años antes.
Con toda esta confusión, con el corazón expuesto, con promesas (que al final no valen nada -gracias Piratas e Iván Ferreiro) como de irnos de vacaciones solos, de pura pasión y demás… Yo y su cuerpo y corazón queríamos más pero su mente quería menos. Me decía que no quería estar conmigo pero nos veíamos y todas las palabras se deshacían entre las sábanas.
Él se lió con otra chica pero seguíamos viéndonos. Yo no sabía nada de esa persona y él sabía que era importante para mí saber, a pesar de que no fuésemos pareja, que no había más personas.
Él se cambiaba de ciudad y me decía que cuando fuese allí quería tener una cita conmigo, quería verme y estar conmigo. Cuando me enteré (y no por él) de que había estado con esta chica comenzaron de nuevo todas mis inseguridades en salir; cuando la vi, al verme tan distinta aquella persona fue destrozador.
Nos vimos antes de que se fuera y aquella cerveza que me eché con él fue puro drama interno. Todo era como siempre, se notaba el cariño y el amor entre nosotros. Ya cuando me dijo que con ese ratito estaba sintiendo y volviendo a recordar todo lo que había entre nosotros yo ya no sabía dónde meterme.
Finalmente se fue e hice lo mejor que podía… Archivé su conversación en whats, silencié sus publicaciones y stories de insta… Hasta ayer, que me enseñaron una foto de publicación de él y la otra chica celebrando juntos el fin de año.
Me alegro (o lo intento) por ellos la verdad pero, la persona que conocí, ya no se parece a él.
¿Él no quería novia, o no me quería a mí? Siempre fue muy agradecido conmigo diciéndome lo guapa y sexy que era, lo mucho que sentía por mí, que me quería, que mi personalidblablablabla…
Él está con otra. Y yo hoy me siento pura mierda.
Yo con mi amor le había hecho que él saliera de aquel cerramiento al amor completo que tenía y que se le arreglara el corazón de sus vidas anteriores. Yo pensaba que eso que estaba sucediendo en él era para estar conmigo. Pero no fue así.
No me siento ni guapa, ni sexy, ni que valgo, ni me alegro ni me siento bendecida por tener familia/amistades/un buen trabajo/independencia, y todo eso que puse en mi insta de recopilatorio de cosas buenas de 2018, ahora me vale cero.
Me duele seguir sintiéndome la no perfecta, tanto para mí como para el resto.