Buenas!
Situación parecida la mía, solo que tanto mi marido y yo si tenemos asiduidad a la hora de vernos (misma ciudad pequeña y comidas con la familia frecuentes)
Mi cuñada y yo, somos polos opuestos totalmente, y mi cuñado directamente un ficus… cuando nació el niño, no sentí alegría ninguna y no ha surgido mucha afinidad la verdad, siempre lo he tratado bien y con cariño, pero el tipo de cariño que es «cordial» es un buen niño y me alegro por él cuando le pasan cosas buenas y espero que no le pasen malas, pero hasta ahí.
Cuando nació, yo no tenía hijos y no soy una persona niñera, me costó muchísimo aprender a tratar a un bebé por el que sentía obligación de estar. Aquí, me vais a matar, pero como no me salía de otra manera, y yo era mucho más cría, empecé a hablarle como le hablaba a mi perra y fluyó un poco más el cariño.
Con mis sobrinos (los de mi hermana) todo lo contrario, son la luz de mis días junto a mis hijos.
Ojalá no sintiera distinción pero es así, buen trato para con el niño, respeto, ayuda si la necesitan y a vivir!