Pues eso chic@s. Al principio de la relación era genial, estábamos horas haciéndolo sin descanso, ambos llegábamos al orgasmo varias veces y él aún así seguía. Esto fue durante los primeros meses y a mí luego las hormonas ya se me relajaron, pero él seguía queriendo a todas horas.
Pienso que por eso cada vez que lo hacíamos empezaba a durar menos (ya sabéis, las ganas acumuladas) y lo hacía con más «desesperación», cada vez más directo al tema porque tenía unas ganas locas de hacerlo. Sin preliminares ni juegos os podéis imaginar la situación de mi vagina, hasta el día que se tiró por el Aqua Park sin agua y madredelamorhermoso qué dolor. Hablo del grito que metí, de yo llorando a mares echa una pelota en la cama, no fue ni medio normal.
A partir de ahí dejé de querer hacerlo definitivamente porque sentía que me iba a doler, y a veces igual con un dedo ya me dolía. Estaba incómoda, me autopresionaba para relajarme y disfrutar… no había manera y me acababa doliendo, y yo llorando más por impotencia que por dolor. El drama acabó superándose después de un tiempo sin vernos, donde mi Aqua Park ya venía con las ganas y preparado. Genial parte I
Yo tomaba la píldora y siempre lo hacíamos a pelo, hasta que dejé de tomarla por un desajuste y tuvimos que empezar a tirar de condón. Yo había oído que a los tíos duraban más así, así que me pareció que el destino quería que recuperásemos nuestra fogosidad del principio. Genial parte II
PUES NO. A día de hoy con el trauma superado y usando condón seguimos estancados en lo mismo. Él tiene ganas, ¿yo? vale, misionero, cinco minutos y listo. Ël se corre, yo ni de lejos, él se siente mal por no haberme hecho llegar pero la siguiente vez hace exactamente lo mismo. Yo ya le he dicho que parece que solo me quiera para «masturbarse» que ni que fuera yo una muñeca hinchable, no se curra ni unos preliminares, unos juegos… y si no es por mí no salimos del misionero, yo intento cambiar de posturas, jugar, ya me pongo yo arriba para controlar el ritmo y que dure algo porque jobaaaa. Y nada.
Él lo único que intenta es durar, porque a veces acaba y sigue dándolo todo pero yo noto una gran diferencia, ya sabéis, y nos encontramos ante la típica escena de romance comedia en la que miro al techo con cara de «para, por dios». Que tendría que ponerle más ganas en el antes y no en el durante, pero aunque se lo diga su cabeza no lo concibe, en el momento del sexo solo piensa en meterla y allá penas.
A mi el sexo nunca me ha importado, me gusta obviamente, pero siempre he sido yo la que menos ganas tenia y a la que le daba más igual, no como a él. Pero ya estoy bastante quemada, llevamos 2 años y medio y en todo este tiempo llevaré dos sin un orgasmo decente, viendo como él culmina siempre y lo disfruta como un enano mientras yo me siento un poco como un rascador de gato.
Esto, que ya me parece un poco drama en general, encima viene con que me he dado cuenta de que prefiero el sexo esporádico. En mis tiempos de soltería cuando ligaba con algún maromo, ya bien una noche o un amorío de estos que duran dos semanas a modo de amor Hollywoodiense y fin, todo lo sexual era 100 veces mejor (y eso que siempre he oido que lo bueno de las relaciones es saber lo que le gusta al otro, pues nada de eso), me excita más, juego más, y lo echo de menos. Yo, que de verdad que el sexo siempre me ha parecido un añadido a una relación y ahora no paro de pensar en esas cosas.
Quería saber vuestra opinión, si habéis pasado alguna vez por algo parecido, o si tenéis alguna solución para que me valga la pena el sexo. Real que aprovecho los momentos a solas para masturbarme, porque excitación sexual tengo, lo que no tengo son ganas de que se masturbe con mi vagina.
Y por otro lado, ¿Os ha pasado alguna vez echar de menos la soltería por el sexo? porque yo me siento bastante mal pero es que es real.
Estoy hecha un lío… Gracias por leeros esta biblia mía.