Intentaré resumirlo para que no sea eterno.
Hará cosa de dos años empecé una empresa conjunta con cuatro amigas/conocidas. Dos de ellas las conocía de hacía años, eran amigas mías, pero a las otras dos no. El proyecto pintaba genial, iba viento en popa pero aproximadamente a los seis meses me desmarqué. ¿Por qué? Porque era un ambiente tóxico. Y cuando digo tóxico, digo que llegué a tener un cuadro de ansiedad por ciertas situaciones que se daban: manipulaciones, chantajes emocionales, amistades que se mezclaban con negocios cuando no deberían. Todo esto llegó a afectarme tanto y lo vi tan negro que llegué a la conclusión que no iba a poder seguir allí mucho más tiempo. A parte, pensé: por muy bien que vaya ahora, con gente tóxica las cosas se toxifican y a la larga afectará al proyecto y se irá al traste. Así que me fui y me decidí a montar algo por mi cuenta.
Han pasado dos años y lo mío marcha bien; no tanto como lo de entonces, pero casi. Algunas de las ex-socias se han ido y han entrado nuevas. Pero lo que me chirría hasta límites demenciales es que no puedo dejar de prestarles atención. Las sigo por casi todas las redes sociales, tanto al proyecto como a ellas. Mantengo el contacto con una y me cuenta todas las novedades, y con cada éxito no puedo dejar de carcomerme por dentro. Y me jode, porque siento que tanto stalkeo me quita tiempo e interés para mi propio proyecto, pero simplemente no puedo dejar de envidiar que hayan salido adelante. Porque yo aposté con que no lo harían, y de alguna forma no soporto pensar que me he equivocado. Y aunque me haya equivocado, no soy capaz de superarlo.
Por favor, no me digáis que soy una envidiosa de mierda y una mala persona porque me lo digo a mí misma cada día.
No quiero tomarlo como una competición, no quiero desearles que les vaya mal, pero simplemente no puedo dejar de hacerlo por mucho que me esfuerce.
¿Algún consejo?