Pensaba que mi relación era como todas las relaciones cuando llevas ya más de cinco años; aburrida, monótona y con ausencia de sexo.
Hasta que entró él por la puerta del trabajo.
Quería muchísimo a mi novio, me apetece verlo, compartir cosas con él…vamos, como si fuese mi hermano pero no precisamente de la familia Lannister.
Y di por hecho que era un bache, luego que si la distancia y otras excusas para aferrarme a no perderle, mientras no podía parar de mirar para mi nuevo compañero. Mi curiosidad por él avanzaba y pensé «qué mal tiene que entable amistad con este chico encantador?». Y cuando me di cuenta nos estábamos acostando.
De ahí tuve un pesar en mi conciencia que me mataba. Ese remordimiento hizo que nuestra relación «mejorara»; me esforzaba al máximo por él y porque funcionara, convenciéndome más a mí misma de que se me había ido la olla con un desconocido, que me había dejado seducir por la novedad, que no imaginaba mi vida sin él (sin contarle mis cosas, sin tener planes con él, sin volver a hablar con él) a la par que deseaba otro encuentro com él.
Durante mucho tiempo me controlé pero luego volví a caer en ese sexo que jamás había experimentado con mi pareja. Intenté que con él fuese así pero no lo era, y llegué a la conclusión de que ya no estaba enamorada.
Intenté dejarle, pero él no quería y lloraba. Así años de mi vida. Él no quería, se ponía fatal y tuvo la genial de idea de irnos a vivir juntos, y después, de intentar formar una familia. Ahí es cuando le dije que ni de coña y se fue.
Hace meses de esto último pero quiere volver, insiste, lo intenta con todas sus fuerzas. Yo lo paso fatal porque me parte el alma lo que le estoy haciendo, me siento culpable ya no solo por engañarle, sino por dejar de amarle.
Mientras tanto, mi compañero, sigue soltero. No quiere volver a quedar conmigo porque me dice que no valgo la pena (cosa que también pienso), pero luego se contradice y acabamos teniendo encuentros. Que en estos años sigamos así lo lle digo que es porque estamos enamorados, no perdemos esa chispa en esos encuentros pero él no se fía de mí. Yo tampoco quiero meterme en otra relación de lleno después de todo lo que me está costando salir pero sé que no quiero dejar de verle.
Insultadme o decirme lo que querías porque me lo merezco.
