Buenas foro, llevo más de seis años con mi pareja y la verdad es que los primeros cinco han sido maravillosos. No teníamos apenas discusiones y nos complementábamos en casi todo, podría decirse que nos sumábamos el uno al otro y que éramos felices juntos. Me pidió matrimonio hace más o menos un año y nos casamos el mes que viene. Lo tenemos todo organizado. Nos hacía mucha ilusión dar este paso y poder celebrar el amor con nuestra familia y amigos más allegados.
Pero, desde hace unos meses no paramos de discutir. Es raro, es como si el hecho de saber que nos casamos haya sacado lo peor de nosotros para ponernos a prueba todo el rato. Discutimos por cosas nimias, y después ninguno de los dos es capaz de dar el brazo a torcer. Parece que nos hayamos vuelto enemigos en lugar de ser un equipo. No entiendo qué ha pasado de repente, por qué desde hace medio año no nos ponemos de acuerdo en nada. Tampoco hacemos muchas cosas juntos, tengo la impresión de que cada uno prefiere hacer planes con sus amigos que divertirnos unidos como hacíamos antes. Puede ser que la causa sea que siempre estamos enfadados y que evitemos pasar tiempo juntos para así discutir menos.
No sabemos qué nos ha pasado, aún nos queremos, pero no queremos casarnos así. Nos da miedo dar el paso y luego durar dos días, descubrir que hemos cometido un error. Pero también nos da miedo anular la boda a solo un mes vista, decírselo a todos los invitados y perder el dinero que ya hemos adelantado. Anular la boda no significaría dejar la relación, evidentemente queremos intentar volver al lugar en el que estábamos antes de empezar con esta crisis, volver a ser el equipo que éramos, volver a ser una gran pareja. Aun así, sabemos que si anulamos la boda no podremos volver a celebrarla, nadie va a creer ya en nosotros y nos costará mucho más tirar nuestra pareja adelante porque nuestro entorno va a pensar que no estamos bien, que si hemos llegado a este punto es que no deberíamos seguir juntos.
Estamos hechos un lío, es en lo único en lo que estamos de acuerdo ahora. Hemos hablado durante horas sobre nosotros, hemos llorado, nos hemos prometido cambiar aspectos que nos llevan a no entendernos, pero a los pocos días cualquier cosa nos hace estar distantes otra vez y parece que no nos acordemos de todo lo prometido y de todo lo que está en juego. Queremos buscar un psicólogo para que nos ayude, pero también creemos que si tenemos que hacer terapia de pareja antes incluso de casarnos es que la relación no funciona como debería.
Así pues, lo más seguro es que esta semana decidamos qué hacer, nos pusimos un límite al que estamos llegando ya. Y si finalmente no nos casamos, tendremos que ser fuertes, explicarlo a todos los invitados, y dar el paso antes de que sea demasiado tarde.
Si al final tiramos para delante con la boda, espero que nunca nos arrepintamos y espero que nos sirva para poner de verdad de nuestra parte, para intentar entendernos como antes y para remar juntos hacia el mismo lugar.
