Dicen que Dios aprieta, pero no ahoga…. Pues conmigo se está ensañando. En apenas tres meses he perdido a mi mejor amiga por un accidente de coche, me han despedido porque he estado muy triste y dicen que he bajado mi producción y ahora ya no puedo pagar el alquiler y tendré que volver con mis 30 años a casa de mis padres.
Me siento totalmente derrotada y siento que estoy perdiendo el control de mi vida, pero no sé cómo superarlo y comenzar a avanzar en la dirección correcta. Cada día siento que me hundo más.
