He decidido escribir esto porque llegados a este punto no sé si debería aceptar a mi amiga así como es o si debería poner límites y dejar que nuestra amistad muera de forma natural. Clara y yo somos amigas desde la adolescencia, más que amigas, siempre hemos sido como hermanas o, más bien, yo he sido siempre como una hermana para ella. Supongo que al tener una vida familiar difícil y también una infancia complicada, desde muy niñas, ella siempre se apoyó en mí y yo estuve ahí para ella en todo momento. Sin querer, supongo que creamos un vínculo en el que cada vez que ella necesitaba de alguien me llamaba a mí porque no tenía en quién apoyarse y yo siempre estaba para lo que necesitara. Ahora ya somos adultas y a pesar de que nuestra amistad no se ha roto, entiendo que los roles son los mismos que creamos de pequeñas, con la diferencia de que ya no nos vemos muy a menudo y de que al tener cada una su vida el rol se ha agudizado más aún en el sentido de que parece que ya solo me llama cuando me necesita.
Clara lleva muchos años saliendo con un chico con el que mantiene una relación tóxica. Sabe muy bien que su relación no es sana y que seguramente se ha enganchado a ella por las carencias que tuvo en su infancia, pero nunca se separa de él de manera definitiva. A mí me hace sufrir que lleve tantos años así, pero esto no es lo que más me hace daño, sino que cada vez que se reconcilian desaparece. Cuando se enfadan, cuando se separan o cuando no están bien, siempre me llama. Ni siquiera me dice de quedar, solo me cuenta lo que le pasa, busca mi apoyo, nos vemos alguna vez si se tercia, y sigue con su vida, pero explicándome a diario como se siente. De repente, cuando lleva días sin escribir, ya sabes que seguramente ha vuelto con él, que le dará vergüenza contarlo, pese a que sabe que yo la sigo apoyando sin regañarla. No es que él no le deje tener amigas, no es nada de eso, es ella misma la que no las quiere cuando están juntos.
Desaparecer del mapa no es algo que haya hecho ni una ni dos ni tres veces, sino que es la dinámica de nuestra relación desde hace ya años. Luego, un buen día, de repente, vuelve a escribir y yo, que soy poco rencorosa, vuelvo a estar ahí. A todo esto, ella no sabe si durante este tiempo que ha desaparecido, a mí también me han pasado cosas y la he necesitado. Supongo que con ella siento un cariño especial porque es una amistad de hace muchos años, porque sé que no tiene apoyo de su familia y porque de alguna manera conectamos como no he vuelto a conectar con nadie. Supongo que por todo esto, cuando vuelve, siempre sigo estando ahí.
Al principio, me dolía, dejé de hablarle alguna vez, o empecé a contestarle de manera seca, pero al final es como que ya he entendido que o la acepto como es o la aparto de mi vida. Hace unos años desaparecí unos meses para que viera que eso duele, pero entonces al volver a hablar con ella me explicó que había pasado por una enfermedad grave y me di cuenta de que no quería acabar sin saber más de ella.
No entiendo por qué es así, por qué no es capaz de valorar una amistad como la nuestra, yo aprecio a mis amigas y sobre todo, valoro mucho a las buenas, a las que son hogar, esas de las que ya no quedan, y me cuesta entender como hay personas como ella que son capaces de darlo todo por una relación tóxica, pero no importarles perder a personas que siempre les han hecho bien.
Alguna vez hemos hablado del tema y ella me ha dicho que me entiende, que no se ha portado bien conmigo muchas veces, pero que ella es así, que su forma de ser es muy apegada a las amigas a veces y muy desapegada otras tantas, y que no sabe hacerlo de otra manera. Una vez, prometió no desaparecer más, intentar cuidar nuestra amistad, pero volvió a dejar de dar señales de vida durante meses, de un día para otro.
A mí me gustaría acabar con esta amistad porque me siento utilizada y poco valorada, pero luego cuando estamos juntas todo es como siempre y no sé si es mejor aceptarla como es, como aceptamos a alguien de nuestra familia, o cerrar la puerta una vez más para siempre.
