Pues como parece que a muchas otras parejas, esto de la cuarentena no nos está sentando muy bien y ayer discutí con mi novio y ya no sé quién tiene razón. A ver qué opináis:
El aviso de estado de emergencia me pilló en casa de él, vivimos al ladito, pero yo volverme a mi piso compartido me daba palo porque la verdad: no es gente que se lo esté tomando muy en serio y no me iba a sentir cómoda porque yo sí lo paso peor con estas cosas. Así que mis padres me propusieron que me fuera con ellos y que él viniera también si queríamos. Al principio veíamos todo ventajas, como el poder seguir estando juntos y el tener ambos más espacio que en nuestros respectivos pisos. No obstante, cuando nos paramos a tomar una decisión yo fui muy clara: «me he pasado toda mi vida haciendo lo que otra gente quiere, y no quiero que nadie haga eso por mí. Así que ven si realmente te convence la idea, que de verdad no pasa nada si te quieres quedar en tu piso». Él dijo que en parte lo hacía por mí, pero también le veía sus ventajas y le parecía una buena opción a nivel personal. Así que nos fuimos para allá.
Se le dio su espacio para trabajar, nadie entraba al cuarto para molestarle, estaba todo el rato atenta a lo que necesitaba para que estuviera a gusto y si prefería pasar un rato luego jugando con los amigos online en lugar de hacer algo conmigo, lo aceptaba: cada uno necesita su espacio y sin problema.

El problema viene cuando ya el mismo día que nos vinimos, empezó a dudar. Le volví a decir lo mismo, que lo importante era que estuviera a gusto y que si no, no pasaba nada porque se fuera. Igualmente se quedó. El miércoles salió el tema de nuevo, y le dije lo mismo. Pero me pidió mi opinión y fui sincera: «entre que te vayas mañana jueves y te vayas el domingo, prefiero lo último porque el sábado podemos pasar más rato al no tener que teletrabajar ambos. Pero entiendo que quieras tu espacio y respeto tu decisión». Pero joe, qué hago? Miento???
Pues ayer ya empezaba a resoplar y a hacer comentarios por lo bajini, y cuando me dijo de irse el lunes en lugar del domingo por no arriesgarse a que le pararan – aunque está volviendo a su domicilio y de ahí ya no iba a salir – le dije que si se quería ir antes, que lo hiciera. Porque se notaba que no estaba a gusto y era lo que desde el principio le había dicho que no quería que pasara.
Pues me recalca que es que si ha venido, era por mí, y no entendía que me molestara cuando él lo estaba haciendo por mí para hacerme feliz. Que era todo muy incómodo para él. Que el estaría mejor en su casa, igual que yo no tendría ninguna razón para querer estar en la casa de él pudiendo estar en la mía.
Me callé la respuesta, pero 1. YO NO PEDÍ QUE VINIERA, 2. se lo hemos hecho lo más cómodo posible dentro de las circunstancias, 3. sí tendría una razón para querer estar en su casa, que es estar con él. Para mí eso fue un: estar un rato contigo no está a la altura de estar en mi casa – aunque vaya a hacer lo mismo que hago aquí, porque ya digo que al final juntos pasamos las comidas y después de cenar. El resto del tiempo o trabajo o play, y nunca puse pega a ello.
Ahora que ya se ha marchado – porque tomó la decisión, hizo la maleta por la noche y se ha ido hoy temprano – la verdad que todo el agobio y la pena de ayer se me ha pasado (porque la verdad que lloré a mares viéndole hacer la maleta, no por irse sino por irse así). Ahora lo que siento es que a lo mejor me tendría que plantear las cosas. Llevamos medio año, pero en verano pretendíamos irnos a vivir juntos y tal. La verdad que los comentarios de ayer me dejaron bastante dubitativa, porque además tampoco me apoyó mucho con mi situación emocional…: mi ansiedad está al filo y a veces me da la bajona, pero para él es como que no hago suficiente por estar bien…
En definitiva, ¿creéis que tiene razón y en cierto modo le obligué a venir?