Hola, desde que era muy joven supe que nunca sería madre, nunca me han gustado los niños y tan solo disfruto de los de mi hermano por unas horas cuando nos vemos, que no es muy a menudo.
Empecé a salir con mi pareja hace diez años. Él estaba divorciado y tenía una niña de un año a la que apenas veía dos veces por semana. Él quedaba con ella y yo aprovechaba esa tarde para hacer mis cosas. Cuando la niña cumplió los cuatro años a su madre se le fue la cabeza y un día la dejó en nuestra casa y se largó. No hemos sabido nada de ella en estos años. Sabemos que ha vuelto a su tierra pero no quiere saber nada de su hija.
Al principio estaba en shock por todo lo que ocurrió, la niña no paraba de llorar pidiendo por su madre y mi pareja estaba destrozado por verla sufrir. Tuve que aceptar que se quedara con nosotros porque, obviamente, él era su padre y su responsabilidad. Hoy la niña tiene once años, llevo conviviendo con ella desde los cuatro y nunca nos hemos llevado bien. Yo creo que ella manipula a su padre y él cede ante todo lo que ella pide.
Ahora está empezando la adolescencia o la tontería, porque ya no sé ni lo que es. Me contesta mal, no ayuda para nada en casa y pone a mi pareja constantemente en mi contra.
Esto provoca múltiples discusiones entre nosotros. Él me pide paciencia, dice que es una etapa, que pasará volando y que en unos años se irá a estudiar fuera y se acabará mi suplicio, pero no me veo con fuerzas para aguantar otros siete años… si es que no repite ningún curso. Le quiero muchísimo pero no sé si el amor basta para salvar lo que estamos pasando.
