Que harta me tiene la gente, todo el mundo opinando sobre mi boda, sobre el dinero que me voy a gastar y sobre todo, criticándome y diciéndome que soy una hortera. Digo yo que si llevo soñando mi boda desde que tenía siete años, tendré derecho a hacerla como a mí me venga en gana ¿no?
Pero claro, mi prometido se ha quejado de todas las cosas que quiero hacer a los amigos y ahora todos me critican porque me dicen que es innecesario y que me creo una ricachona.
De verdad, que son cosas normales, como la decoración del jardín, que lo quiero precioso, lleno de guirnaldas y velas por todos lados, la decoración de las mesas dentro del restaurante, adornadas con centros de flores y tules que caigan desde el techo, un photocall, unos detallitos para las invitadas para que descansen los pies, un grupo en directo para que amenice la fiesta… en fin cosas normales, que yo veo en otras bodas y que me encantan y que también quiero poner en práctica en la mía.
Mi pareja está cabreado porque dice que todo eso cuesta un dineral, que es innecesario y que se van a reír de nosotros y que encima nos lo podríamos gastar en nuestra futura casa o en contratar excursiones durante la luna de miel.
Me dice que quite algunas cosas para abaratar el presupuesto y para no ser tan ridículos, pero es que para mí todo es imprescindible. No sé ni por donde empezaría a quitar algo! Necesito apoyo y argumentos para convencerle, por favor.
