Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Escribo desde el baño porque llevo desde ayer sin poder salir más de diez minutos.
El sábado fue el bautizo de mi sobrino, evento por todo lo alto, catering reservado meses antes en un sitio de las afueras. Ya en la comida varios comentamos por lo bajini que algo no iba bien, el solomillo con un color raro, el salmón olía a algo que no era salmón. Mi hermana estaba avergonzada y no quiso montar el pollo en el bautizo de su hijo, así que tragamos todos disimulando.
El domingo por la mañana empezaron las llamadas. Primero mi madre vomitando desde las seis, luego mi tía, mi prima, mi marido y yo, hasta el cura que comió en la mesa principal. Hoy lunes la cuenta va por 34 intoxicados de los 40 que fuimos, incluida una prima embarazada que ha tenido que ir a ugencias.
Los únicos que se han librado son el bebé que solo toma teta, mi cuñado que estaba a dieta y se llevó su comida, un celíaco que no comió casi nada y los críos que pidieron patatas fritas y chuches.
Mi hermana ha llamado al catering y la han tratado fatal, que ellos cumplen protocolos, que igual ha sido un virus y que si tenemos algo que decir lo hagamos por vía legal. Mi marido dice que esto se denuncia sí o sí, no solo por nosotros también porque el finde que viene revientan a otras 50 en una comunión. Mi madre dice que mejor no hagamos ruido por no comprometer a mi hermana, que el catering lo recomendó una amiga de la familia. En este tipo de cosas cómo se procede? Agradezco vuestros comentarios. Feliz semana.
