A cada uno le pone lo que le pone, esos son gustos personales, al igual que la decisión de llevar tu cuerpo como te dé la gana. Creo que ambos habéis hecho valer lo que queréis, lo que ha ocurrido es que no coincide. Pues nada, a otra cosa, pero lo de intentar convencerle… Pues puedes sonar un poco desesperada.
Hay personas que le dan mucha importancia a la faceta sexual de la pareja, eso es decisión personal también. En estos asuntos no se puede mandar, cada uno tiene sus preferencias. A mí me gustan los hombres con algo de vello corporal, los torsos depilados me dan horror, y ya si son el prototipo de cachitas de gimnasio, ni hablamos… Pues este chico tres cuartos de lo mismo, pero con el vello púbico femenino.
Mejor pasa página porque te veo muy encabezonada en hacerle pasar por el aro: «He pensado en decirle que nos veamos como amigo a ver si así se lo replantea.» No se tiene que replantear nada, te lo ha dejado bastante claro y hay que respetar su decisión, que se nos llena la boca con que hay que respetar las decisiones sobre nuestro cuerpo o nuestra vida sexual, pero parece que solo vale para unos y para otros no. Si no le gusta el chichi de muñeca, pues no le gusta, ¿qué se le va a hacer?