Una de mis mejores amigas, siempre me dice que mi vida es como una serie de Netflix, y tiene razón. Siento que no he tenido sólo una vida, sino muchísimas vidas, y que yo soy la protagonista de cada una de ellas.
Desde muy pequeña siempre soñé en encontrar un príncipe azul, como el de las películas de Disney que tanto me gustaban. Pero yo era el patito feo, en esa época, mis amigas de infancia siempre tenian niños detrás de ellas y presumían de lo que ligaban, yo era la feita del grupo, junto con otra amiga. En nosotras ningún niño se fijaba, y a mí me llamaban conguito, porque siempre fui muy morenita. Ahora suena gracioso, pero la verdad es que en esa época, sufrí muchisimo, y a veces me decían con desprecio negra o cosas así, en plan racista. Eran continuos los insultos, y eso me marcó muchísimo, creo que por eso nunca me he valorado, siempre envidié a mis amigas, quería ser como ellas y yo siempre me veía a su lado, muy feita.
Pero cuando ya estaba cerca de los 14 años, ese patio feo, se convirtió en un cisne, empezaron a fijarse en mi muchos chicos, incluso los que antes me insultaban tanto de pequeña, los tenia ahora detrás de mí . Tenía un cuerpo precioso y de verdad que era lo que se dice ahora, un pibón y aunque por donde quiera que iba los chicos me miraban, yo siempre me veía más fea que nadie, todo lo que sufrí en mi infancia y los desprecios, me marcaron muchísimo y aunque tuve siempre mucho éxito con los chicos a lo largo de mi vida, nunca me sentí a gusto con mi físico, ni conmigo misma, siempre me veía defectos por todos lados, incluso hoy en día. Antes de casarme, tuve muchos novietes y la verdad que tuve algunos que eran adorables conmigo y me querían muchísimo, pero no sé porqué, siempre me quedaba con los más malotes o con los que peor me trataban.

Me casé con 22 años, con un chico de mi pandilla de juventud, con él estuve de novia 7 años, pero con idas y venidas, y con dudas de si me habia sido infiel alguna vez. Al año tuvimos una niña y tres años después en mi segundo embarazo, cuando estaba de 7 meses descubrí que mi marido me estaba siendo infiel, y embarazada fuí yo sola a un abogado para divorciarme, mi marido nunca quiso el divorcio , es más, me decía que eso eran invenciones de la gente y decía que yo estaba loca y me creía todo, me juró mil veces que era mentira y que no lo dejara, pero yo sabía que era verdad y lo dejé. Me fui con mis padres y cuando dí a luz vino a verme y ante su insistencia, volví con él , pero a las semanas volvió a las andadas, llegando tarde siempre a casa, poniendo excusas, pero descubrí que seguía con la misma chica con la que me dijeron que estuvo anteriormente, nunca la había dejado y aunque jamás me lo reconoció, yo sabia que sí me engañaba, así que lo dejé para siempre. Gracias a mis padres saqué a mis dos hijos adelante, porque el padre de mis hijos, mi ex, jamás quiso saber de ellos. Luego tuve más relaciones, muy duras, porque algunas de ellas nunca aceptaron a mis hijos y los trataban muy mal.
Conocí también a un chico que era muchísimo más joven que yo, estuvo detrás de mí, durante meses y yo me sentí alagada, yo ya tenía 34 años y como siempre seguía sin valorarme y más en esos momentos, que ya habia tenido dos hijos y no tenía el cuerpo tan bonito como antes, así que me costaba creer que un chico tan joven y tan guapo se fijará en mi y ante su insistencia salí con el, tres años duró nuestra relación, pero lo dejé porque me di cuenta que yo no estaba enamorada de verdad y ni tampoco veía ningún futuro con él . Era muy inmaduro.
Después más adelante, conocí a un chico de Madrid, que pensé que sería el hombre de mis sueños. Me vendió el oro y el moro y me lo creí, dejé mi trabajo y mi vida en mi isla, y me fui a vivir con él a la península, con mis dos hijos. Una locura, lo sé. Mi vida allí fue un infierno, me engañó y todo lo que me dijo que tenía allí, era todo una farsa, no tenía ni casa donde vivir, me contó mil historias de desgracias que le habían ocurrido y me las creí, era un gran actor y con el tiempo descubrí que engañó a muchas más mujeres, igual que a mí y les sacó con sus historias de pena, mucho dinero. A mi me dijo que era estéril y al poco tiempo me quedé embarazada, tuve muchísimos problemas con él , pero lo que nunca le perdoné y por eso me fuí , fué que era muy bruto con mi hijo, no le pegaba, pero le hablaba con desprecio, así que un día, me decidí a dejarlo y volverme a mi tierra, con mi hijo y un bebé en brazos, no me puso ningún impedimento cuando me vió marchar con su hija, así que me fui y allí lo dejé para siempre.
Gracias a Dios seguía teniendo a mis padres, su cariño y su apoyo incondicional siempre. Me ayudaron muchísimo con mis hijos. Siempre tuve mala suerte con los hombres, nunca encontré a nadie que me tratara con amor, jamás me sentí querida por ninguno, y ni aún así dejé de creer, seguía con ese sueño de niña de encontrar algún día a mi príncipe azul.
Pasó un tiempo y con 41 años conocí al que creí que sería el último hombre de mi vida. Dios mío que ciega estaba, me hizo sin yo saberlo maltrato psicológico, y yo que nunca me valoré, con él me valoraba mucho menos y encima a mi hija pequeña nunca la trató con mucho cariño. Diez años duró ese infierno,en los que también tuve un cáncer que superé, pero que mi pareja jamás me apoyó, me fuí muchas veces, pero siempre me convencía y volvía con él, pero una madrugada de gritos y casi de terror, me armé de fuerzas y llamé a mi hijo mayor diciéndole que si me podía ir a su casa, que no podía seguir más así, me dijo que sí y salí corriendo con mis dos niños pequeños en pijama, cogí algunas cosas y me fuí a casa de mi hijo, menos mal que estaba a dos calles de donde yo vivía. Bendito día el que salimos de allí. Lo pasé mal unos meses, y más que mi ex me acosaba muchísimo, e incluso me puse malita de los nervios pero aún así fuí fuerte, y resistí y gracias a la ayuda de mis hijos y mis amistades, empezó a llegar la luz a mi vida después de muchos años. Pero a pesar de tantos fracasos, y de tantas cosas malas que pasé por culpa de los hombres que tuve en mi vida.

Aún seguía creyendo y pensando que algún día encontraría al hombre de mis sueños, alguién que me querría más que a nada en el mundo, yo seguía soñando con que mi príncipe azul algún día llegaría a mi vida. No sé porqué jamás dejé de creer en él, nunca me rendí pese a todo lo que me pasó. Era como si algo dentro de mí me dijera, que no me rendiera y que habia alguien en algún lugar que también me estaba buscando a mí .
Y un día del 2021 a mis 51 años apareció lo que tanto busqué y soñe. Cada película de amor, en las que a las protagonistas las amaban con locura y las hacían sentir como princesas y en las que yo me imaginaba que eran yo. Pasaron de ser ficción o sueños y se convirtieron en una realidad, en la película mas bonita que jamás ví. Y encima ese príncipe azul, tenía un pasado muy oscuro, tanto que me dió miedo, pero él me lo contó todo, todo y al mirarlo y oír su voz tan dulce y sincera, me dí cuenta que yo me había enamorado del hombre que él era ahora y no del que fué en su pasado.
No era un asesino, ni un maltratador o violador, pero estuvo muchos años en la cárcel, por sus errores de juventud. Pero ya había pagado sus errores y con creces. Y yo creo que todo el mundo, tiene derecho a una oportunidad, para empezar de nuevo y decidí apostar por él . Y es el hombre más maravilloso, dulce y cariñoso que jamás conocí, me siento por primera vez querida y valorada de verdad. Me hace sentir como una princesa y lo más maravilloso de todo,es que quiere a mis hijos y ellos a él también. Quién me iba a decir a mí, que en mi vida tuve a muchos hombres que ante los ojos de la sociedad eran buenas personas, pero a mí y a mis hijos nos hicieron vivir un infierno. Que un día aparecería alguién, que para esa misma sociedad fué un delicuente y que ha sido él y solo él, el que ha llenado mi vida y la de mis hijos de amor y de ternura. Y lo mejor es que gracias a él, ahora si me siento un Cisne.