Creo que deberías dejar los juicios de valor a un lado y centraros de forma objetiva en la educación de vuestro hijo, y como ya sospechas, la decisión la tienes clara. Lo que te molesta es que de alguna forma estás yendo en contra de los ideales que tu misma te has marcado.
La integración está muy bien, en teoría. Pero Cuando la realidad la vives tú misma (o tu hijo) ves las cosas desde otro prisma. Lo mismo le ocurre a los profesores que se sienten totalmente impotentes para cumplir los objetivos marcados por el currículo con tanta até cion a la diversidad. En un pueblo
No se nota casi, pero en una ciudad grande las diferencias entre coles públicos o concertados son a veces abismales.