Buenas. Os pongo en contexto: Estoy conociendo a alguien. Un chaval que de primeras ni me atraería físicamente; pero somos buenos amigos, hemos cogido confianza muy rápido y fácilmente porque tenemos muchas cosas en común. Digamos que el roce ha hecho el cariño. Solo coincidimos en persona una vez a través de una amiga en común. Esa vez no hablamos tanto, pero luego por redes sí hasta el punto de hacerlo ya a diario porque las conversaciones salen solas. Todo fluye, y estamos planeando quedar en persona de nuevo pronto. La atracción mutua es más que evidente.
Estoy algo mosqueada con él porque salió el tema de una faceta mía que no le gusta a mucha gente: Se puede decir que tengo mucha energía sexual. Soy la típica fan de los chistes verdes, los comentarios subidos de todo en confianza, soy lanzada, no tengo tapujos… Y sé que esto a mucha gente le abruma, hasta el punto que alguien me bloqueó una vez por esto. Desde entonces, es una faceta que intento no sacar hasta requeteasegurarme de que al otro no le va a asustar, que sepa que estoy en un espacio seguro. Con él ya tenía confianza de sobra para hacer ciertas bromas (como pasarle una foto de mi sujetador tirado en la cama diciendo: «Esto es lo mejor de todo el día», nada excesivo), y siempre asegurándome de que él estuviera a gusto y no le molestara. Le habré preguntado 4 o 5 veces si estaba bien, que si quería que parase me lo dijera, y nunca lo hizo. Hasta anoche, que me medio admitió que al principio le chocaba que fuera así, pero se le pasó pronto al coger más confianza.

Siento que me ha engañado. Me preocupé en hacer que se sintiera a gusto. No me hubiera importado calmarme o adaptarme a él, y no tuve ni la oportunidad de hacerlo. Yo lo considero mentir por omisión. Ahora además me rayo pensando en cuántas otras veces no habrá estado a gusto del todo y no me ha dicho nada, o cuántas más se va a callar en el futuro si la cosa sigue. Me encantaba charlar con él porque lo sentía un espacio seguro. Lo sentía como alguien tan transparente como lo soy yo y que tenía esa misma faceta, y aunque solo haya mentido en un 1% de todo lo que hablamos, ya no es lo mismo. Estropea esa transparencia que para mí es tan necesaria.
Me hace pensar que realmente no somo tan compatibles. Yo soy alguien que dice las cosas a la cara y al momento, de buenas maneras, pero no me callo y finjo si algo no me ha gustado. Las conversaciones incómodas son necesarias para las relaciones sanas y que ninguno se quede a disgusto, las necesidades de todos los implicados son igual de importantes, así que ni me callo ni espero que el otro de calle, me gusta la gente directa y sincera. No me veo compatible con alguien que se calla y aguanta aunque no esté bien por tal de no «liarla».
Y hablando de compatibilidad: Pienso que esta faceta más «verde» mía es un buen filtro para eso: Si no tiene ese mismo humor o le abruma que sea lanzada, igual no vale la pena seguir conociéndolo. Me daría rabia: Hacía años que no me gustaba nadie por un trauma tremendo con mi ex, y esta vez casi siento que se ha arruinado antes de empezar.