Escribo esto porque parece que ahora hay un «estilo de madre» que me repatea… Hablo de la típica madre montessori; la de la crianza respetuosa mal aplicada; la de «yo azúcares no»; la de la secta de la lactancia (ojo, que yo también di teta, me refiero a las que miran mal a las que dan biberón y las culpan de no haberse informado bien, que la teta esto y aquello…); las que tienen que incluir palabras como «sensorial», respetuoso», «consciente», «inclusivo», para todo, en plan ponen un columpio de tela de toda la vida en casa, pero ahora se llama «columpio sensorial»; las del barefoot que están hablando de eso como si les pagaran por ello, que tienen esa necesidad de estar contando constantemente lo bien que les cambió la vida; y el pack completo viene con adornos físicos como el pelo de colores y por supuesto el septum en la nariz.
Lo siento, no puedo con vosotras, vais de sabelotodo y «estudiasteis» en Instagram.
Cada vez que escucho hablar a alguien así, me pongo de malas, van con esa superioridad por la vida, se creen que su modelo de crianza es el mejor, y que son perfectas, y usan esa falsa modestia de «cada una hace lo que puede» pero en su interior piensan que ellas lo hacen mejor que tú.
Y por último: repiten una y otra vez lo buenas personas que son, lo empáticas que son, etc. Las joyas de la corona.
No puedo con vosotras, de verdad.
