Hola loversizers. No sé si empezar este debate en el apartado «gordofobia» es el lugar adecuado, pero es que el otro día me pasó algo que me descolocó sobremanera.
Para poneros en situación, me sobran varios kilos, muchos, un par de decenas por lo menos. Y la cosa empeoró después de ser mamá hace tres años con los kilos que gané y que me cuesta ahora la vida misma quitármelos de encima. Pues el otro día, estando yo en el parque con mi hijo, solos los dos en todo el parque, veo que se me acerca un señor, de unos cincuenta y pocos, móvil en mano, y con una chapita prendida en la camiseta donde ponía algo de «CONTROLA TU PESO», o algo así, la verdad es que no me fijé en exceso por no parecer demasiado descarada. La conversación transcurrió tal que así:
Señor: perdona, ¿Vives por aquí? (Sin dejar de mirar su móvil)
Yo: emmm…. sí (yo ya pensando que me iba a preguntar dónde está la calle X)
Señor: mira….no te voy a vender nada ¿Eh?. Este era yo cuando…. (Y en su móvil me enseñaba dos fotos de lo que intuyo que era el «antes y después»).
No le dejé ni terminar la frase, simplemente le dije: sea lo que sea, no me interesa. A lo que él respondió con un «gracias» y se fue.

Lo vi bordear el parque, le seguí con la mirada porque aquello me pareció lo más raro, y a continuación vi que volvía a asaltar a una señora imagino que con la misma cantinela. La señora también se lo ventiló pronto. Como no le di pie a nada, no sé en realidad qué querría aquel buen hombre (ya por curiosidad): si me dijo que no vendía nada, ¿Qué iba a contarme, su experiencia al adelgazar un porrón de kilos? En realidad sólo os lo cuento por lo anecdótico, y por saber si a alguien más le ha pasado algo así, o si en realidad hay gente que antes era obesa, adelgazó mucho y ahora se dedica a ir predicando en plan telepredicador contando su hazaña. Gracias por leerme.