Mi ex es un buen chico. Inteligente, atento, con los pies en la tierra y con un proyecto de vida. El problema es que… es un guarro. Toda su familia en realidad. Alguno de sus padres tiene síndrome de Diógenes y tienen la casa patas arriba, con un montón de cosas inservibles que hace imposible vivir en una casa limpia.
Y diréis, bueno, mientras sea cosa de sus padres… Pero el su habitación la tiene igual, no es proactivo en tener un espacio limpio y ordenado. Polvo en todas partes, no hace nunca la cama, las sabanas las cambia cuando se acuerda… El siempre me decía, «yo no limpio, pero tampoco ensucio». Y a mí me pareció una red flag como una casa. También decir que la higiene personal no era de las mejores, las veces que estuvimos conviviendo le tenía que recordar que se lavará los dientes…
Me da mucha pena, porque es un buen chico, pero acabe dejándolo porque después de ver esa faceta poco a poco dejó de atraerme, directamente me hacía sentir incómoda el contacto con el. No se si os parecerá una exageración pero así es como lo sentía yo, y me sentía fatal por ello.
Por otro lado, y creo que lo más importante, dejé de querer imaginarme un futuro con él. No me sentía a gusto con la idea y me daba mucha ansiedad pensar en ello.
Sin embargo, de vez en cuando me vienen pensamientos sobre si lo que hice fue correcto. Sobre si, quizás eran cosas que se podrían haber cambiado y he cometido un error dejando escapar a una buena persona.
¿Vosotras creéis que he hecho lo correcto? ¿Os parece una razón suficiente para replantearte la relación?
Pd: ambos tenemos 25 años.
