Tengo un padre muy estricto, controlador y sobreprotector.
Que mono diréis algunas, pues no.
Actualmente soy mayor de edad y me siento secuestrada por mi propio padre. De pequeña no lo noté, es cierto que las señales estaban ahí, en casa teníamos tantas normas no escritas para todo que me estresaban pero me dejaba llevar, todas puestas por mi padre y las acataba como la niña buena y pequeña que era, de verdad que eran demasiadas normas, la mayoría completamente estúpidas, innecesarias y caprichosas.
Pedir permiso para entrar en mi habitación, pedir permiso para jugar con mis juguetes, pedir permiso para coger un juguete en concreto de mi habitación, pedir permiso para ir al baño, pedir permiso para ir a la cocina, así hasta que en la adolescencia me rebelé y me costó gritos, castigos y reproches de él, pero comencé a moverme por la casa como me daba la gana y no os hacéis una idea de como le enfureció, fue un pequeñísimo respiro de libertad, aunque sigue molestandome preguntandome cada dos segundos por que he ido a la cocina o que hacía en el baño en su afán de controlar todo, intento ignorarlo pero si no respondo me atosiga y me insulta, muchas veces soy consciente de que su forma de tratarme es maltrato psicológico, pero no digo nada porque a pesar de todo soy buena y tonta, a día de hoy sigo teniendo algunas normas no escritas de la cuales por más que luche no he podido librarme y están comenzando a axfisiarme, amargando mi vida y lo peor es que me están llevando al borde del precipicio, en mi adolescencia tuve pensamientos suicidas y un día de julio intenté suicidarme, tan solo quería que se diera cuenta de que no me gustaba que mi hogar fuera un cuartel, intenté suicidarmne para ver algún cambio en él, que viera a donde me estaba empujando una vida con tantísimas prohibiciones y falta de privacidad y libertad, no quería vivir así y no quiero vivir así, se enfureció y me terminó castigando encerrada en mi habitación pero con vigilancia, no me llevó a un psicologo, no me dejó buscar ayuda, sigue sin dejarme, de hecho. Me gritó que solo quería llamar la atención y le dije que sí, le conté cómo me sentía y no le importó, me dijo que era una desagradecida que él era un buen padre y me daba todo, me dijo que porque yo era así. Ese día vi en él, el egoísmo. Él vive agusto así, ¿qué derecho tengo yo a alterar el perfecto orden que ha creado a él a su gusto?
Cada día me doy más cuenta de lo egoísta, controlador y manipulador que es mi padre y de cómo me está arruinando la vida y lo peor es que no puedo hacer nada, soy económicamente dependiente de él, no tengo amigos, no tengo más familia, no tengo nada a lo que aferrarme, nada más que a mi ganas de ser libre. La norma más cruel que ha permanecido es no poder salir de casa sola y ahora que soy mayor de edad y ya no puede decirme que soy muy pequeña para moverme yo sola por el mundo, utiliza otras artimañas para que no salga de casa como el chantaje emocional o las amenazas. Si salgo es con él, ceñido a mí como una sombra y bueno, con mi madre y mi hermano. Me siento como un pajarillo en una jaula, algún día moriré dentro de mi jaula, mis mejores años se están quedando aquí encerrada en mi habitación, solo puedo salir para ir de compras (con mi familia como mi sombra) algo rapidito para abastecernos y volver rápido a casa y para ir a clase, cada día estoy más cansada de esta vida solitaria y cruel, yo no he elegido quedarme aquí mientras otras chicas disfrutan del verano yendo solas a la playa, yendo a tomar algo y simplemente haciendo planes y disfrutando de su juventud, esto lo han elegido por mí y no puedo estar más inconforme.
Hay días que los paso completamente encerrada en casa, al estilo Rapunzel haciendo cosas para entretenerme pero preguntandome cuando voy a empezar a vivir. Quiero escapar de mi padre, pero no encuentro trabajo por más que busco. No os hacéis una idea de cuánto estoy comenzando a odiar a mi padre por tantas prohibiciones y lo triste que me siento al estar malgastando mi juventud por vivir como mi padre diga. Otras diréis que salga de casa, sin importarme lo que diga, pero lo he intentado, una tarde a las 3 discutí con él, cogí mis cosas y salí sin más a darme una vuelta, corrió detrás de mí gritándome que volviera, me persiguió, me agarró de un brazo y aunque no logró moverme tuve que volver a casa porque me estuvo persiguiendo por horas, dimos varias vueltas al vecindario, yo llorando que me dejara, él
gritándome que quería más de él y cosas así, gritos, insultos, amenazas por su parte, si me hubierais visto corriendo bajo el sol con mi padre corriendo tras de mí, me atosigó, me presionó hasta que tuve que volver a casa, parecía un auténtico secuestro, eso pasó hace un mes y repito soy mayor de edad. Ojalá esto que estoy sufriendo algún día dejé de ser normalizado y por favor, sea condenado. Los padres estrictos, controladores y sobreprotectores solo condenan a sus hijos en vida. He pensado en denunciarlo, pero no tengo dinero y además no sé si me harían caso, ya que cuando les cuento esto a la gente no me cree, no me hace caso o le resta importancia. Capaz mi problema no es tan importante aunque a mí me está hundiendo la vida. Y muchas veces quiero saber que piensan los vecinos de mí, creo que están ajenos a lo que verdaderamente pasa y piensan que sólo soy una chica solitaria sin más. Si tan solo supieran lo extraño que es, que una chica extrovertida con ganas de vivir no tenga amigos, no salga nunca. A mí me parece sospechoso, pero en fin. Siento que haya sido muy largo, tenía ganas de desahogarme y lo he logrado un poco.