Hace algo mas de un año, utilizo una app que no es Tinder para conocer gente y si todo cuadra, construir una pareja.
He conocido gente de muchos tipos, algunos menos interesantes que otros sin quitar los que en la app ponen fotos retocadas y en persona tienen menos gracia que un gato recién atropellado…. TRAS UN AÑO ASI, sin nadie que realmente cuadrara con los aspectos mínimamente exigibles, un buen día, hace unas semanas atrás, veo un perfil que había visitado el mío y la primera impresión fue muy buena, leí su descripción y también me gustó. Cuando voy al apartado de usuarios que han enviado “un hechizo” que es como se llama a solicitar hablar contigo, veo que él, lo había hecho y no dudé ni un segundo en aceptarle. Empezamos a hablar enseguida de una forma tan fluida que a los pocos días le di mi numero.
Hablando por whasapp varios días a todas horas, riéndonos muchísimo y tocando temas trascendentales en los que coincidíamos mucho, fui descubriendo a alguien inteligente, noble, trabajador y sensible que a cada detalle me iba encantando más e iba multiplicando de forma exponencial su empotrabilidad no sólo en mi cama sino en mi vida….
Como no vivimos en la misma ciudad, a los pocos días hablamos de conocernos en persona; él vendría a verme, se quedaría en un hotel y de hecho me envió captura de pantalla de su reserva de viernes a domingo. Yo estaba tan ilusionada que hasta me pareció poco tiempo, tenía mil planes, mil sitios para llevarle y mil cosas para hablar… y quién sabe…. XXX….

Pasaban los días, continuábamos hablando muchísima, el interés mutuo iba creciendo y las ganas de querer mas uno del otro se desbordaban…
Faltaban 6 días para que viniese y la frecuencia de mensajes por su parte, pasó de mil al día a respuestas escuetas y cortantes o directamente pasaba de responderme. No me gusta ser pesada pero pasaron dos días así y a mí me dio una ansiedad brutal. Pensé que había dicho o hecho algo malo y directamente fui a preguntarle si todo estaba bien, si le había dicho algo que le incomodase o si por lo que sea quería cambiar de planes o cancelar el plan…. yo tenía una tormenta en mi cabeza y en mi corazón y me había montado la película yo sola.
Me respondió diciendo que no le pasaba nada pero que no le gustaba que trate de controlarle de esa forma y que se cancelaban los planes de visita y hotel…. que íbamos muy lanzados y que debíamos parar un poco.
Sentí, literalmente, que mi corazón se partía, volví a disculparme y repetir que no pretendía controlarle, que solo me extrañó que no escribiese cómo lo habíamos estado haciendo, que por favor no piense que era una loca tóxica. Me dijo que no pensaba nada de eso pero no volvimos a escribirnos hasta después de varios días, yo inicie la conversación, me confesó que no le gustó mi actitud pero también que se había precipitado en la decisión de cancelar todo pero es que ya estaba harto de sufrir y pasarlo mal y que por eso, cuando nota algo raro, corta de raíz y QUE SENTÍA QUE YO ESTE PAGANDO COSAS DEL PASADO pero prefería no arriesgarse.
Lo sé, lo sé, debería mandar a la mierda a un cobarde con cero responsabilidad afectiva pero, quitando eso, este tipo de conexión no la tengo hace siglos y me duele que no me haya dejado intentarlo, que dé por hecho que le iba a lastimar y no sé si darle su tiempo y esperar a que vuelva o borrar su número y olvidarme de él. Duele, sólo sé que duele mucho. Por favor, dadme un consejo.