Mira, está muy claro. Al principio se mostró como una persona tolerante y abierta para engatusarte, y ahora que sabe que estás hasta las trancas por él, empieza a asomar el morro. Él día que consiga formalizar la relación (matrimonio) ya se mostrará autoritario, porque pensará que no vas a pedir un divorcio por lo que él considerará «nimiedades».
Yo tengo una amiga casada con un musulmán. El tío es un cielo, majísimo, la quiere y la cuida muchísimo y lo apreciamos todos un montón, pero la religión que se practica en su casa es la musulmana, la niña no está bautizada en el religión cristiana, pero a mi amiga esto le daba igual, y sí que es cierto que en su casa se respetan tradiciones como la decoración navideña.
En tu caso te veo mucho más aferrada a las tradiciones cristianas que mi amiga, así que si no estás dispuesta a pasar por el aro, replanteate seriamente la relación, porque a tu chico no lo veo con intención de ceder en nada. Ten claro que tus hijos van a ser educados en la fe musulmana, ahí no hay discusión posible.
Mi opinión es que puedes estar muy enamorada pero que para mi no hay enamoramiento que me someta a la voluntad de nadie, ni que me imponga cómo educar a mis hijos. Así que piénsalo muy bien y con la cabeza fría.