Hola amigas!
Llevo unos días dándole vueltas a escribir una segunda parte sobre el post del título que publiqué hace unos meses y al final me he decidido a hacerlo hoy porque siento que tengo echar para afuera todo esto y de alguna manera plasmarlo por escrito me puede ayudar.
Hace unos meses escribí que mi postparto estaba siendo durete por una serie de cosas (las cuento en el post) y a día de hoy la cosa ha empeorado y me gustaría actualizaros y dar las gracias a todas aquellas que se tomaron un ratito para contestarme y aconsejarme.
Oposición: lamentablemente, sabía que había una alta probabilidad de que sucediera, no he conseguido la plaza una vez mas. Tuve que pasar un duelo de nuevo mas fuerte aún que el de la vez anterior. Tengo mas oposiciones a la vista pero son de esas que no consigues plaza ni en 20 años porque tienes a cientos de opositores que llevan de interinos media vida. Pero bueno, interinidades en principio no me van a faltar. El problema es que si tengo que seguir estudiando a la vez que trabajo y que cuido de mi bebé. ¿Qué tiempo me queda a mi para dedicárselo a el? y ya me «perdí» sus primeros meses por estudiar una oposición que no me ha valido para nada.
Visitas: gracias a dios ese agobio se acabó
Suegros: mas bien suegra. Sigue intensa a mas no poder, sigue viendo a mi bebé TODOS los días, me quita el carro cuando viene a pasear con nosotros, sigue con sus celos hacia los pocos familiares que tengo presentes en mi vida y sigue generándome cierto rechazo por su forma de ser (que ya era así de antes, pero una cuando es madre deja de aguantar gilipolleces)
Lactancia: poco que actualizar, evidentemente estaba perdida desde el principio y mi bebé sigue con su leche de fórmula. He aprendido de mis errores y si alguna vez vuelvo a tener otro hijo (que sinceramente, no lo creo), lucharé lo mas grande por la lactancia. Esta vez no la luché lo suficiente porque mi salud mental supo desde el principio que no iba a poder con la lactancia tan horrible que estábamos teniendo y con una oposición a la vez.
Postparto como tal: me he sentido (y sigo sintiéndome) muy sola, descuidada, desplazada y agotada. Nadie me ha cuidado, nadie me ha preguntado un simple «¿Como estás?» desde la semana 2 de tener al bebé, ni mis familiares, ni nadie. Siento que me he tenido que recuperar yo sola y abrazarme a mi misma porque nadie lo ha hecho. Nadie me ha tratado con dulzura, nadie se ha preocupado por mi o por una posible depresión postparto.
Pareja: en mi oposición me ha ayudado mucho como ya dije en mi anterior post, pero también me ha presionado y agobiado mucho (y lo sigue haciendo para el resto de oposiciones que me quedan). Para que yo pudiera estudiar, se ha dedicado el al bebé por las mañanas pero se ve que empieza a estar cansado y saturado (ojo, solo es eso, es un buen padre y muy implicado, porfa no vayáis por ahí porque de verdad que no es eso). Pero aunque esté así, si yo trato de estar con el bebé para quitarle carga es imposible porque volvemos a lo mismo, me presiona para que estudie. Entonces que se supone que tengo que hacer? porque si solo está el con el bebé malo, pero si trato de ayudarlo malo también porque no estoy estudiando. Es muy frustrante. Lleva unos días, podría decir que mas que días es casi 2 semanas que está insoportable, de verdad, insoportable. No lo reconozco, está de mal humor, está hostil, está que cada día se despierta con ganas de buscar bronca por la mas mínima cosa. Y yo estoy ya que no puedo mas, que solo quiero paz mental y tranquilidad, y si para eso le tengo que dar la razón en que el cielo es verde pues se la doy, pero aún así el sigue buscando la manera de discutir. Esto nos está separando mas que uniendo pero el lo está haciendo mas complicado de lo que es. Nuestro bebé no es un bebé difícil, mas allá de sus crisis y regresiones como todo bebé, e incluso no tenemos falta de sueño porque gracias a dios es un bebé que duerme toda la noche (solo se despierta una vez, come, y se vuelve a dormir). Yo no se que hacer, mi objetivo cada día es sobrevivir, no «respirar mas fuerte de lo normal» para que no se moleste y se ponga de uñas, hablarle lo justo y necesario. Solo se que no puedo ni quiero seguir así, porque si esto es lo que me espera el resto de mi vida una de dos: o me tiro por el balcón o me separo, pero yo no quiero volver a vivir este tipo de convivencia hostil que ya me tocó vivir en mi infancia y adolescencia. Hay veces que miro hacia atrás, y no solo echo de menos a la persona que era yo (y al cuerpo que tenía, que sigo con el cuerpo destrozado y encima no puedo hacer deporte para poder arreglarlo), echo de menos también a como era mi pareja antes, como éramos nosotros, nuestra relación. Todo. Y os prometo que quiero lo mas grande a mi hijo, pero está claro que no era el momento para tenerlo dadas las circunstancias…
Trabajo: en septiembre me toca volver al trabajo, y eso no es problema porque estoy deseando trabajar y ser algo mas que una opositora madre. El problema es que si trabajo por las mañanas y estudio por las tardes, ¿Qué tiempo me queda a mi para cuidar de mi bebé? no quiero ser una madre ausente de verdad, yo tuve una, y no quiero ser ella. También se que en cuanto me ponga a trabajar, como a mi pareja le queda mas paternidad que a mi, todas las mañanas el bebé va a estar con mi suegra mas de lo que ya de por si está. Y me repatea, mucho. No lo puedo evitar. No estoy diciendo que no vea a su nieto, pero todos los días me parece excesivo, y vuelvo a lo mismo que en el anterior post, sin mi…mi bebé por ahí y mamá trabajando o en casa estudiando.
Siento mucho el tocho tan enorme, necesitaba desahogarme porque de verdad, no me encuentro bien, anímicamente estoy hecha polvo, y no tengo una red de apoyo. La poca red de apoyo que tenía ha desaparecido cuando nació mi bebé confirmándome así la frase de que «cuando nace un bebé muere una mujer». No me linchéis por esta última frase, estoy pesimista y triste y veo ahora las cosas un poco grises.