Hola a todas! Vengo a contar mi dilema para desahogarme y por si alguien puede aportar alguna experiencia que me ayude a decidir.
Estoy en la recta final del embarazo (37 semanas y pico) y el bebé viene de nalgas.
En el hospital donde doy a luz se apuesta por el parto respetado así que tratarán de ajustarse lo máximo posible a lo que yo desee.
La cuestión es que me dan dos alternativas 1. Tratar de girar al bebé e intentar un parto vaginal o 2. Programar cesárea directamente.
En circunstancias normales yo no tendría ninguna duda e iría hacia intentar el parto PERO se juntan varios factores que me hacen dudar:
-Tuve un cáncer en la vulva hace unos años, y como consecuencia tengo algunas cicatrices y el haber pasado por radioterapia hace que todo sea menos flexible (por lo que la probabilidad de desgarro y de que sea más gordo es más grande).
– El bebé parece viene bastante grandote.
– La probabilidad de desgarro, más un bebé grande, más que viene de nalgas me hace sentir que intentar girarlo y buscar el parto es quizás forzar demasiado las cosas (no creo en las señales del destino pero… XD).
Por su lado, con la cesárea sé que la recuperación es más larga y que al principio no estaré al 100% para cuidar al peque, lo cual me da mucha penilla.
Cómo he dicho, prefiero tener un parto (es lo que me había imaginado y se supone que es mejor para el bebé) que una cesárea (aunque no me da miedo la cirugía) pero me da miedo forzar el tema y luego tener un desgarro importante con sus consecuencias tanto físicas como psicológicas.
Tengo que tomar la decisión pronto y de momento voy cambiando de opinión cada poco xD
¿Qué opináis? ¿Alguien tiene algo de luz que arrojarme sobre el tema?
Un saludo!