Hola a todxs y gracias de antemano por leerme.
En febrero del año pasado mi pareja, después de 4 años me dijo el famoso «no tengo claro lo que siento», algo que yo no esperaba en absoluto. Era una relación preciosa y llevábamos algo más de un año hablando de casarnos y el bebé también estaba sobre la mesa. En realidad, lo que quería era un tiempo para aclararse porque, a pesar de ser feliz y quererme con locura, nos veía como «compañeros de piso» (cosa que por un lado yo veía normal, qué pretendes después de 3 años de convivencia y en medio del aburrimiento supino de una pandemia?). Yo no estaba para «tiempos» y le dije que para mí un no sé si seguir era un no y me fui de la casa (suya). Al mes comencé a mover los papeleos de todos los temas en común (cuentas bancarias y otros contratos) para desvincularlos/cancelarlos.
3 o 4 meses después, a raíz de un contacto (laboral) que tuvimos, tras decirme que me veía muy guapa, me dijo «llevaba tiempo queriendo hablar contigo», a lo cual no le contesté, aunque le recordé que tenía que firmar los documentos pendientes (yo lo había hecho, como he dicho, meses atrás y él no). Pasó algo más de tiempo y a principios de verano le llame para decirle que me dijera un día que pudiera quedar para cerrarlo todo. Había pasado medio año y él seguía sin firmar su parte. Me contactó el último día de agosto diciendo que había estado en contacto con un posible positivo y que mejor quedar más adelante. Desde aquel momento se sucedieron una serie de lo que parecían excusas: no poder quedar el día que le proponía porque tenía peluquería, le tocaba vacuna, un nuevo contacto con un posible positivo, etc. Un intento de cancelar uno de los temas online «le había dado finalmente error», en definitiva, 8-9 meses después y todo por cerrar. Al estar él como principal titular asumí que no había mucho que hacer por mi parte y decidí darme un descanso de todo ese follón, ya que me estaba ralentizando superar la ruptura. Ya se firmaría todo cuando él quisiera (lo cual me hacía rabiar soberanamente, o sea, rompe él, me cambia la vida a mí, que fui quién se mudó y vio su rutina afectada, y encima no colabora en la disolución de los temas comunes?)
Nos trasladamos al mes de abril de este año. Yo llevaba alrededor de medio año conociendo a un chico estupendo y había pasado una temporada fuera de España. Me sentía muy renovada en todos los sentidos. Y entonces, coincidimos en un evento, la primera vez que nos veíamos tras la ruptura. Primero vi a su jefe, quien me dio a entender que conocía la historia y que romper había sido un error tremendo por parte de mi ex. Me dejó loqui. Pero cual es mi sorpresa cuando me siento con él y tras ponernos un poco al día se pone a llorar. Me transmite que ha estado con problemas de salud (nervios y ansiedad, le han hecho pruebas de corazón que finalmente han salido bien), que no está a gusto en el trabajo. Me transmitió tristeza y por primera vez me planteé: se arrepiente de romper? También me dijo que tenía mis cosas en su casa (que no eran pocas las que no me pude llevar en su momento) tal cual las dejé. Se «reía» de que ve mis jerseys cada día al abrir el armario pero que no le molestaban porque «no necesito el espacio». Me pareció todo raro. Y durante un tiempo estuve muy triste porque me había conmovido verle así y deseé haber estado ahí con él en esos momentos difíciles (alerta número 1).

Me convencí de que se trataría de un bajón por mi parte y tras un mes (mayo), me pongo en contacto con él para que retomemos el tema de cancelar las cosas. Finalmente quedamos pero está muy raro. Muy distante, sin apenas hablar, asintiendo, sin mirarme a la cara y mirando el reloj continuamente. Teníamos 3 temas a tratar y consiguió darle la vuelta a todo. Me mareó. Insistió en mantener mi línea telefónica en el pack del hogar que compartíamos y en pagar mi móvil, sin aceptar bizums. Un despropósito todo. Volví a plantearme: pero este hombre de verdad quería romper? No parece soltarme.
Esta semana, pasado otro mes, descubro que está haciendo «como que hace un trámite», pero que no llega a una conclusión. Le llamo enfadada y en dicha conversación terminó sacándole que si no ha hecho nada de lo que tenía que hacer es porque le da pena. Que le duele. Que si estaba distante el día que quedamos para deshacerlo todo es porque no puede mirarme para hablar de esas cosas. Que es duro y difícil para él. También me dijo que en este tiempo solo ha podido estar con una chica, y solo una vez.
Siento como que esta separación se le está haciendo muy cuesta arriba. Pero… La decidió él. Y en su momento dejó claro que «sé que me voy a arrepentir toda mi vida y tendré que aceptarlo», como dando a entender que si eso pasaba se resignaría.
Mi problema llega cuando me doy cuenta de que si está mal, le quiero cuidar. Lo cual me lleva a pensar que quiero estar con él. Éramos felices. No sé qué le pasó.
Y no sé si debería decirselo. Siento como es volver arrastrándose, a un lugar del que me echaron. Si de algo estaba satisfecha era de haberlo hecho todo en su momento con entereza, saber estar y la cabeza alta. Me fui de allí y nunca más le molesté (salvo para recordarle de vez en cuando el tema de los papeles). Pero al mismo tiempo veo «señales» (o eso creo???) y temo arrepentirme en un futuro de no haber hecho algo al respecto. Tengo claro que él, de lamentarlo, no me lo haría saber. Pero yo lo sospecho. Y verle llorar me hizo darme cuenta de que sigo queriendole con todo mi corazón. No sé qué hacer, ni cómo.
Gracias