Hola gentecilla,
Escribo para poder escuchar opiniones de gente en la que confío (vosotros), pero que no tienen nada que ver con esta historia, porque me parece que mis amigos ya han sufrido bastante con este tema.
La historia empieza fácil, como muchas otras, en 2008, con 21 añitos (sí, ya lo sé, hace 10 años…) empecé una relación con quien había sido un amigo, y pronto se convirtió en la única persona que me ha hecho sentir el amor ‘de los cuentos’. Estuvimos viéndonos unos dos años, y saliendo otros dos. En 2011 yo me fui a vivir a Londres, por culpa de la crisis y la necesidad de buscarme la vida, y después de un año a distancia, y poca comunicación, y malentendidos de dos personas jóvenes en su primera relación, él me dejó, y cortamos relación. Durante un año no hablamos, no nos seguimos en RRSS, nada. Pero con el paso del tiempo reconectamos, y bueno, digamos que a las dos semanas de empezar a hablar de nuevo, él se vino a Londres a verme.
A esta secuela le siguieron visitas furtivas, vacaciones juntos, y muchas meteduras de pata por las dos partes durante seis años más, pero con los malditos 2000 kms de distancia siempre entre nosotros. En un par de ocasiones se medio alinearon los planetas y parecía que podíamos acabar en la misma ciudad, pero al final no fue así.
El caso es que en Diciembre de este pasado año, y después de un fin de semana en Londres en el que cada vez me costaba más agarrarme a él, en el que se me llenó la cabeza de dudas, y en el que tuvimos una conversación bastante dura sobre donde estaban nuestras vidas, y darnos cuenta de que han evolucionado por caminos muy distintos, tomé la decisión de decirle que teníamos que acabar esta no-relación que nos estaba lastrando a los dos.
Fue una decisión horrible que me partió el corazón y de la que me arrepiento todos los días de manera emocional, pero no puedo, racionalmente, dejar de pensar que fue la correcta. Pero estoy en un sinvivir. Pienso en él todo el tiempo, desde que me levanto hasta que me acuesto, le tengo pánico al día en el que me diga que ha conocido a alguien nuevo, no puedo pensar en mi vida sin él, no soy capaz de tener citas, ni de conocer a nadie más (creedme, lo he intentado). Y me fuerzo cada día a no hablar con él, a no mandarle un mensaje y decirle que lo necesito.
Y ya sé, me diréis que se me pasará, pero no sé, quizás necesito que me lo digan mucho, quizás la imagen de nuestro futuro, todos los planes que habíamos hecho, se me han agarrado tanto al alma que ya no puedo pensar en ninguna otra opción.
Y como he dicho, no puedo tampoco hablar mucho con mis amigos sobre el tema, porque después de seis años de darle vueltas al mismo tema, me parece que se merecen un respiro… pero yo sigo hecha un trapito.
Qué opinais?