En el parto todas se cagan encima. La que no se caga encima ha ido antes al baño a cagar. Es natural y menudo cansancio que nos estén intentando echar sentimientos de culpabilidad, vergüenza e incluso más preocupaciones y responsabilidades en un momento tan vulnerable y salvaje como el parto.
Da miedo pensar cómo fue la educación de tu madre y cómo de presionada y «censurada» tuvo que vivir tu madre sus partos. Me la imagino con contracciones haciéndose un enema a sí misma con todos los dolores porque su madre le estaba diciendo que no fuera una guarra que se cagara delante de los médicos. Qué cosa tan triste. Luego dicen que el machismo ya no existe.