A ver, no existe el instinto maternal. Según los biólogos y los sociólogos, los humanos no tienen instintos, sólo impulsos.
Yo creo que la decisión de ser madre se toma por la acumulación de una serie de factores. Por supuesto que el motivo principal es el deseo altruista de crear una vida, convertirte en cuidadora, educar un ser humano que habite el mundo y sea parte de tu persona, tu orgullo, tu mayor proyecto de vida.
Pero no se puede negar que hay otras cosas que influyen a la hora de tomar esa decisión. Y creo que una de las más importantes, es la forma de ser de nuestras madres. Observo a diario que las mujeres de 50 a 70 tienen una forma de hablar con nosotras sobre la maternidad, que es horripilante. Si a una madre se le ocurre quejarse de que no duerme, en seguida saltan con «haber cerrado las piernas». Si dicen que el niño está siempre enfermo, «y qué esperabas». No se te ocurra dejarlo en una guardería porque entonces «para qué lo has tenido». No pidas ayuda a la abuela porque «yo crié 4 hijos sin ayuda de nadie, así cualquiera es madre».
Entonces las madres a mi alrededor se callan la boca y no se atreven a soltar una queja, por si su madre, tía, vecina, suegra o la panadera la acusa de no querer lo bastante a su hijo y de ser una idiota que no cerró las piernas. Y a las que no tenemos hijos, no paran de acribillarnos con las preguntitas de que para cuándo, si es la mejor experiencia de la vida de una mujer. Ayer mismo me pasó, una señora a la que quiero con locura, que me acusa de que no le doy nietos a mi madre y ella se lo merece.
Así que yo creo que muchas veces la decisión de ser madre se toma primero porque se quiere, segundo porque no somos del todo conscientes de las dificultades que se nos van a plantar en el camino. Por suerte gracias a las redes sociales y a las nuevas generaciones, se hablan las cosas claras, para que se pueda traer un hijo al mundo con total conocimiento de lo que supone. Y también la nuestra es una generación de mujeres que no les da la gana quedarse calladas y te hablan con la verdad. Yo hasta que no he tenido una amiga en depresión postparto no me imaginaba lo que era.
Pero cariño, ya has hecho lo más difícil. Yo sé que se te pone cuesta arriba, pero todo va a mejorar poco a poco, día a día. Has pasado la peor etapa, la de ahora no es un camino de rosas, pero de verdad créeme que va a mejor. Tu bebé podrá dormir, tu pareja tendrá vacaciones en verano, tú irás recuperando poco a poco tu independencia y ésto será un mal recuerdo. Ánimo y pide ayuda si lo necesitas.