Hola a todas:
Escribo como reflexión, para compartir lo que me ha ocurrido en los últimos días con mi peque de cuatro años, casi 5 y familia en vísperas de fiestas.
Desde hace tiempo, tanto su padre como yo tenemos en mente que tiene que conocer su cuerpo y saber qué vale y qué no a la hora de tocamientos inadecuados y sobrepasar límites. Pues muy bien, compramos el libro de «Mi cuerpo es mío» de Lucía Serrano y de a poquitos, según iba creciendo, se lo íbamos leyendo. Básicamente que pecho, culo y genitales no se tocan y que siempre está en derecho de decir no. Además, coincidió que la maestra del cole, en previsión de las fechas que venían, hizo exactamente lo mismo, con el mismo libro, sin habernos puesto de acuerdo.
Bueno, llegamos para Navidad a casa de mi madre, con la familia extensa alrededor y la niña suelta un par de «no me toques el culo», producto de que tenía el tema reciente. Aclaro que en esos casos estaba yo delante y no creo que fuera nada turbio, la agarraron para que estuviera sentada en un momento dado por su seguridad.
Pero todo ello nos ha llevado al conflicto familiar/ generacional, nosotros creemos que está bien que le hayan hablado de todo esto y que ya iremos matizando, los boomers de la familia (dicho con todo el respeto, es solo por situar) piensan que es una exageración y que ya no van a poder no hacerle una carantoña a la niña, ¿experiencias? ¿Opiniones?
Ya me contaréis. Un abrazo.
