¡Hola queridas lovers! Estoy enganchadisima a vosotras y ahora siento que necesito vuestra ayuda.
Intentaré ser breve pero lo veo complicado, así que muchas gracias de antemano.
Tengo una relación a distancia desde hace casi dos años, mucha distancia, digamos Qatar.
Me enamoré de este chico cuando estaba aquí, con la mala suerte de que fue en los últimos meses de su estancia, pero decidimos seguir adelante. Las cosas han sido difíciles pero nos ha merecido la pena y he ido a visitarlo allí y conozco a su familia y amigos. Lo mismo hizo él antes y después de irse.
El problema vino hace unos meses, yo no estaba en mi mejor momento, por circunstancias familiares que habían pasado (muy graves) y porque estábamos poniendo en marcha nuestros planes de estar juntos físicamente (esto conlleva que yo me mude a Qatar y dejé mi trabajo para hacerlo) y le dije que necesitaba más tiempo juntos; esto significa charlas más largas, porque todo se me estaba haciendo muy cuesta arriba y es lo único que podemos hacer en la distancia.
A esto hay que sumarle que descubrí que tenía una cuenta falsa de Instagram, me confesó que tenía una cuenta de cuándo era adolescente que no usaba y le daba vergüenza admitir porque estaba llena de tías buenas. Cosa que me hubiera dado igual si me la hubiera dicho en su momento. Además de otras mentiras (piadosas para no discutir según él), cuando necesitábamos tiempo para hablar (o discutir), como tengo un desayuno familiar cuando era únicamente con su amiga (que trabaja para sus padres) y al que sólo él y su madre asistieron.
Otro tema que le he pedido que corte de raíz es su madre,porque le come la cabeza (no es normal repetir las palabras de tu madre una a una por muy buena que sea en su profesión).
A pesar de ser sincera y decirle mis necesidades, él ha seguido tan ocupado como siempre, eventos, universidad, trabajo, amigos, familia… Con el cambio de horario tan grande que tenemos, sólo hablamos en sus noches en las que él está muy cansado y se duerme a la media hora o a la hora como mucho. Esto me saca de mis casillas porque le importa un pepino si tenemos que discutir algo o como yo me siento, aunque él dice que es mentira que no le importe y que no puede hacer nada si tiene sueño. Los fines de semana eran cuando él más libre estaba, porque no trabaja, pero ahora tiene un compromiso altruista que significa estar ocupado una buena parte del fin de semana.
Las discusiones cada vez son más feas, y no hemos sido tan comprensivos y cariñosos como siempre; he hecho lo posible para calmarlas y ha funcionado unos días, pero siento que no puedo más.
Yo estaba dispuesta a dejar todo por él pero ahora todo en mi cabeza son dudas, cosa que le he dicho ya.
Hace unos meses dejé de sentirme una prioridad, querida o valorada como antes y él no quiere verlo, dice que mi percepción es errónea y que no está de acuerdo. Yo le sigo queriendo como siempre,pero me ha hecho mucho daño y ya no estoy tan segura como antes de si irme a Qatar es lo correcto.
Como esto ya me está afectando demasiado (no dormir al discutir, no me apetece salir …) le he dicho que quiero una semana sin hablar para pensar y tomar una decisión.
Siento el tocho, he intentado ser breve y explicarme lo mejor posible.
Gracias por vuestras opiniones.